
El inicio del curso escolar se ha convertido en una auténtica cuesta de septiembre para muchas familias. Mochilas, libros, uniformes, comedor, actividades extraescolares… Todo suma y todo cuesta, especialmente cuando hay más de un niño en casa. Según la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), el gasto medio por hijo este curso ronda los 2.390 euros en España. En Euskadi, la cifra es algo menor, pero no mucho: unos 2.291 euros por alumno.
Los costes varían según el tipo de colegio. En un centro público, el curso puede costar algo más de 1.200 euros, mientras que en uno concertado se eleva a más de 3.400, y en un privado puede superar los 8.000 euros. Y eso sin contar con imprevistos.
Gastos fijos y extraescolares
Además, los gastos fijos como el comedor (alrededor de 120 euros al mes) o las extraescolares (unos 65 euros mensuales) suponen un esfuerzo extra para muchas familias. Solo el material básico —libros, uniformes, mochilas— puede superar fácilmente los 500 euros por niño.
Ante este panorama, la OCU reclama que todas las comunidades autónomas —incluida Euskadi— amplíen y generalicen las deducciones fiscales por gastos educativos. No se trata solo de aliviar el bolsillo de las familias, sino también de apostar por un futuro más sostenible: España sigue teniendo una de las tasas de natalidad más bajas del mundo.
Ayudas en Euskadi
En el País Vasco, algunas ayudas locales ya existen. Municipios como Legazpi, Irún o Andoain ofrecen becas para material escolar que oscilan entre los 80 y los 350 euros, y entidades como Cruz Roja también colaboran con grandes superficies para que las familias más vulnerables puedan hacer frente al gasto.
Pero la realidad es que muchas madres y padres siguen haciendo malabares para llegar a todo. Porque, como cada septiembre, la educación vuelve a ser una prioridad… aunque duela al bolsillo.