El invierno llega y con él aumenta el riesgo en las carreteras del País Vasco. Un estudio reciente de la Fundación Línea Directa revela que la meteorología adversa influye directamente en los accidentes de tráfico, representando casi el 15% de los fallecidos en la región durante la última década. Lluvia, niebla intensa y viento son los fenómenos que más afectan a la seguridad vial, siendo la niebla la que genera siniestros más graves y con mayor letalidad.
Velocidad excesiva: factor clave
La falta de preparación de los conductores es un factor clave. Según el informe, nueve de cada diez conductores confiesan no estar suficientemente formados para conducir en condiciones adversas, y la cifra aumenta al 94% en el País Vasco. La velocidad excesiva y el mantenimiento deficiente del vehículo agravan la situación, especialmente en zonas con carreteras de montaña o tramos con visibilidad limitada.
Más accidentes en la zona norte
Las regiones del norte de España, como Galicia, Asturias y Navarra, concentran la mayor parte de los accidentes con mal tiempo, mientras que el País Vasco también se encuentra por encima de la media nacional. La combinación de lluvia persistente, niebla densa y viento fuerte convierte a determinadas carreteras en escenarios de alto riesgo, especialmente durante desplazamientos de fin de semana o vacaciones.
Mantener la prudencia es clave
Mar Garre, Directora General de Fundación Línea Directa, advierte: “Con lluvia, un coche que circula a 90 km/h puede necesitar hasta 32 metros más para detenerse. Mantener la prudencia, revisar el vehículo, moderar la velocidad y aumentar la distancia de seguridad son claves para evitar accidentes”.
Llamamiento a la concienciación
El estudio también refleja la percepción de los propios conductores: más del 70% asegura haber vivido situaciones de riesgo en carretera por mal tiempo. En respuesta, la Fundación Línea Directa hace un llamamiento a la concienciación, recordando que conducir con precaución no solo protege vidas, sino que también evita consecuencias graves en carreteras que, durante el invierno, se vuelven especialmente peligrosas.