Euskadi dirá adiós al año con un ambiente claramente invernal, marcado por la retirada progresiva de las nubes y un descenso notable de las temperaturas. Según Euskalmet, este último día del año comenzará todavía con bastante nubosidad, especialmente en la mitad norte, donde no se descarta alguna llovizna puntual durante la mañana. Aun así, con el paso de las horas el cielo irá abriéndose y los claros ganarán terreno, primero en el sur y, ya por la tarde, también en la vertiente cantábrica.
Heladas en el interior
La noche será protagonista: los cielos quedarán despejados y eso favorecerá un fuerte enfriamiento, con las temperaturas mínimas registrándose a últimas horas del día. No se descartan heladas en puntos del interior, mientras que las máximas se quedarán cortas, siendo poco habitual superar los 10 grados. El viento soplará del noroeste, perdiendo intensidad por la tarde y quedando flojo y variable, para fijarse del sur durante la noche.
Día soleado para arrancar el año
El primer día del año arrancará con un ambiente soleado en buena parte del territorio, aunque la madrugada será fría. De nuevo, se esperan heladas en zonas del interior, y en el Valle del Ebro aparecerán nieblas persistentes, que podrían aguantar buena parte de la mañana. En el resto de Euskadi dominarán los cielos despejados, con apenas algunas nubes altas.
Por la tarde vuelven las nubes
A lo largo de la tarde y la noche del jueves la nubosidad irá en aumento, pero sin estropear una jornada que traerá una ligera recuperación de las temperaturas máximas, sobre todo en la vertiente cantábrica, donde subirán entre 3 y 4 grados. El viento del sur irá ganando presencia desde la mañana, con algo más de intensidad.