Cada Navidad, millones de familias buscan el roscón de Reyes perfecto, y muchos optan por los de supermercado por su precio y comodidad. Sin embargo, un reciente estudio de la OCU sobre roscones rellenos de nata vendidos en cadenas como Carrefour, Lidl, El Corte Inglés o Mercadona revela que la mayoría no alcanzan los estándares de calidad de la bollería tradicional.
Exceso de aditivos
El principal problema de estos productos es el exceso de aditivos, con hasta 19 por roscón. Además, destaca la sustitución parcial de la nata por grasas vegetales más económicas. Solo tres roscones superan los 60 puntos sobre 100 y son considerados de buena calidad: Carrefour Extra, El Obrador de El Corte Inglés y Lidl. Estos destacan por su bollo bien fermentado, aroma equilibrado a mantequilla y azahar y nata de dulzor adecuado.
Poca elaboración artesanal
Según los expertos, los roscones de supermercado se alejan de los aromas y texturas de la elaboración artesanal, con fruta escarchada a veces artificial y masas más cercanas a un brioche industrial, aunque siguen siendo una opción popular para quienes buscan comodidad y precio competitivo en estas fechas.