El bombardeo de Caracas y la captura del presidente Nicolás Maduro por Estados Unidos ha generado una gran preocupación entre la comunidad venezolana residente en Euskadi, donde viven más de 16.000 personas procedentes de Venezuela, según estimaciones del Observatorio Vasco de Inmigración. La población venezolana representa el cuarto grupo de extranjeros más numeroso en la comunidad autónoma y mantiene fuertes lazos familiares y culturales con su país de origen.
Alerta máxima
Los ataques ocurridos en la madrugada del sábado, que afectaron a la capital venezolana, Fuerte Tiuna y otras infraestructuras clave, han puesto en alerta a miles de familias vascas de origen venezolano. Muchos han seguido las noticias a través de redes sociales y medios internacionales, con temor por la seguridad de sus familiares y amigos en Venezuela.
Incertidumbre en Euskadi
El contexto de tensión se agrava tras las amenazas recientes de Estados Unidos y el despliegue militar en el Caribe, así como las sanciones y operaciones contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico. Desde Caracas, el Gobierno venezolano asegura que el país mantiene la integridad territorial, pero la incertidumbre se mantiene.
Dificultad para recibir información
En Euskadi, la comunidad venezolana se concentra principalmente en municipios de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava, y su situación refleja la ansiedad de miles de personas que viven con el conflicto desde la distancia, temiendo por la seguridad de sus familiares y por la estabilidad de su país natal. A esto se suma la dificultad de recibir información directa y verificada sobre la evolución del conflicto.
Relaciones Euskadi-Venezuela
Aunque las relaciones comerciales y empresariales entre Euskadi y Venezuela son limitadas —menos del 0,1 % del comercio exterior vasco—, la conexión emocional y cultural de los venezolanos en Euskadi con su país es profunda. El Gobierno español ha activado un gabinete de crisis y garantiza que todos los diplomáticos españoles están a salvo, pero los venezolanos en Euskadi viven un día marcado por la incertidumbre, la tensión y la preocupación por sus seres queridos.