Si, atendiendo a las palabras de Ernesto Valverde el pasado viernes, disputar la Supercopa le «da prestigio» al Athletic Club, no parece que lo vaya a conseguir atendiendo a lo que se ha visto este miércoles sobre el césped del Rey Abdulá de Yeda. Cuatro goles en un cuarto de hora noquearon a los leones frente a un FC Barcelona que, pese a las rotaciones, demostró mayor hambre de victoria.
Cabe decir que, a diferencia de lo que sucedió hace poco más de un mes en el Camp Nou, en los primeros minutos se vio a los jugadores rojiblancos algo más enchufados en la presión ante un FC Barcelona que dominó la posesión del balón, como era de esperar. Pero ahí se acabó todo lo que tenía que decir el Athletic. La primera ocasión verdaderamente peligrosa no llegó hasta que se superó el primer cuarto de hora de partido: un remate llegando desde atrás de Pedri tras una larga jugada que acabó en las manos de Unai Simón. El guardameta de Murgia dejó una intervención de muchísimo mérito poco después, frente a un remate de Fermín a pase de Ferran Torres.
No hubo la misma suerte apenas dos minutos más tarde. El propio Ferran enganchó en el área pequeña el rechace de un mal remate de Fermín y mandó el balón al fondo de las mallas con una volea. Cuando no se había cumplido la media hora de partido, Fermín anotó el 2-0 con un gran remate con la zurda tras un centro de Raphinha al segundo palo. Y el tercero llegó apenas tres minutos después: Roony Bardaghji encaró por la banda derecha a Adama Boiro, le recortó y se sacó de la manga un latigazo que terminó entrando en la portería con la ayuda de Unai Simón.
El partido ya estaba más que sentenciado, pero el conjunto culé continuó atacando ante un Athletic que permanecía impasible sobre el césped. Raphinha anotó el cuarto superando a una defensa a la que parecía que el partido ya no iba con ellos. Al menos Unai Simón dejó una gran estirada para evitar el 5-0 antes del descanso. En una acción aislada, Oihan Sancet demostró algo de amor propio con un disparo que pegó en el palo. Fue lo único destacable del Athletic en la primera mitad.

La segunda parte, sin más historia para el Athletic
Obviamente, el partido ya estaba resuelto. Pero podría haber una pequeña reacción para demostrar algo de amor propio e intentar maquillar el partido. Pues no. En el minuto 50 Raphinha puso el quinto, aprovechando una serie de malos despejes y la pasividad total y absoluta de la defensa rojiblanca.
Ernesto Valverde introdujo a Gorka Guruzeta, Álex Berenger, Unai Gómez e Iñigo Ruiz de Galarreta, y cinco minutos después entró Selton. El propio Berenguer mandó el balón por encima del larguero al poco de entrar al campo. Y hasta ahí la reacción del Athletic, porque el FC Barcelona, jaleado por el público saudí, dominaba aunque bajó sus revoluciones. Entre medias, Unai Gómez falló un mano a mano frente a Joan García en el que el balón ni siquiera encontró puerta.
Sin lugar a dudas, el Athletic ha firmado en Yeda uno de los mayores ‘papelones’ de los últimos años. La mejor de las noticias, si es que se puede rescatar algo, es que podrá regresar cuanto antes para centrar todos sus esfuerzos en el partido de Copa frente a la Cultural Leonesa del Cuco Ziganda, ya que no tendrá que jugar ningún partido de liga este fin de semana.
