OPINIÓN - Iker Fernández

Carta abierta a Ernesto Valverde

La opinión de Iker Fernández sobre el entrenador del Athletic Club
Bilbao Basket

Hola, Ernesto.

Dudo mucho que estas líneas te vayan a llegar. Ya sé que todo lo que no rodea a lo que ocurre de Lezama para adentro te importa —o te afecta— poco. Pero aquí afuera empieza a hacer un poco de frío y a algunos, paradójicamente, ese frío les está calentando demasiado.

Estoy aquí para decirte que cuentas conmigo. Sé que no sirve de gran cosa, pero yo me quedo tranquilo mostrándote mi apoyo: ayer, hoy y mañana. Porque en esto del fútbol la memoria es muy corta, igual que la mecha de muchos athleticzales. Y, por favor, que nadie me venga con eso de que voy repartiendo carnets de rojiblanco. Soy lo suficientemente viejo para haber visto de todo con este club: lo bueno, lo malo y lo muy malo. Y también lo excelso, como las dos últimas temporadas que nos habéis regalado tú y tus pupilos.

Cuántas veces hemos oído aquello de “cuánto daño hizo el Barça de Guardiola al mundo del fútbol”, porque el resto de los mortales (incluido el Madrid) eran incapaces de replicar aquellas diabluras. Pues ahora parece que tenemos que decir: “cuánto daño han hecho las dos últimas extraordinarias campañas del Athletic”. Porque eso es exactamente lo que han sido: extraordinarias.

Lo vivido con nuestro equipo ha sido un rara avis difícil de explicar para cualquiera que sepa algo de fútbol: campeones de Copa del Rey, quintos y cuartos en Liga dos temporadas consecutivas, jugar la Champions… Esto no es lo normal. Esto es una bendita locura. Y entiendo, Ernesto, que la gente se acostumbra antes al ibérico que a la mortadela, pero convendría no perder del todo el sentido común.


«Ahora piden tu cabeza. Imagino que muchos no saben lo que fue el bienio negro. Otros quizá intentan ajustar cuentas con sus propias frustraciones y expectativas siderales»


Ahora piden tu cabeza. Imagino que muchos no saben lo que fue el bienio negro. Otros quizá intentan ajustar cuentas con sus propias frustraciones y expectativas siderales. Creen que fichando a Jürgen Klopp, de repente, a Unai Simón dejarán de colársele balones entre las piernas; Vivian volverá a ser “El Teniente” y no el cabo raso en el que ahora lo ven; Areso será el de Osasuna y no un nuevo “caso Djaló”; Sancet volverá a meterlas hasta con el trasero; Nico no sabrá lo que es la pubalgia, regateará sin dejarse el balón atrás; su hermano dejará de ser la sombra del que fue… Ah, y la enfermería se vaciará por arte de magia.

Todo eso, supongo, piensan quienes ahora quieren apartarte del medio.

Ernesto Valverde (Athletic Club)

Ahora bien, (toca palo) en muchas ocasiones has dicho en sala de prensa que todos los entrenadores tenéis vuestras manías, vuestras rarezas, esas que a los aficionados se nos escapan. Y es que, míster, hay cosas que no se cogen ni con papel de fumar. Cuando las cosas funcionan, no hay que tocarlas. Y ahora mismo no nos funciona nada. Sin embargo, tú sigues siendo sota, caballo y rey.

¿No podemos modificar el esquema? Ni se me ocurre jugar a entrenador; bastante tengo con juntar palabras. Pero algo habrá que hacer, ¿no? ¿De verdad Izeta no vale para esto del fútbol, un chaval al que se le han caído los goles allí donde ha estado? ¿De verdad tenemos que ver cómo ubicas a Unai Gómez de delantero? ¿Existe algún muro invisible que te impida dar minutos a los chavales, más allá de Rego y Selton?

Veo tu frustración, sobre todo cuando sales a la defensiva en sala de prensa. Y eso no me gusta. Solo espero que tengas la capacidad de reconducir la situación. No me creo que tu método ya no cale en la plantilla. Ni se me pasa por la cabeza que los jugadores te estén haciendo la cama. Pero hace falta un golpe de timón.

Creo que hay tiempo. Concretamente, media temporada. El objetivo debe ser la Conference, pelear por la Europa League y darlo todo en la Copa. Ese debería ser siempre el camino. Lo que ocurre es que los dos últimos años lo habéis preparado tan bien que nos habéis puesto los dientes largos… y algunos han confundido lo excepcional con lo cotidiano.

Lo dicho: cuentas con mi apoyo.
Porque este club no se construye solo desde la grada cuando todo sale bien, sino también desde la paciencia cuando vienen curvas.
Ánimo, Txingurri. El Athletic siempre ha sido más de resistir que de rendirse.


Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


Cover Art
0:00 0:00