Mientras la mayoría de los belenes desaparecen con la llegada de los Reyes Magos, en Bilbao hay uno que desafía la tradición y al calendario. La iglesia de la Encarnación de Atxuri acoge desde finales de noviembre un belén monumental de 25 metros cuadrados. Un belén que no solo ha llamado la atención por su tamaño y nivel artístico, sino por una decisión poco común: permanecerá abierto hasta bien entrado febrero, prolongando la Navidad más allá de lo habitual.
Reivindicar el belenismo como expresión cultural
La iniciativa parte de la Asociación Belenista bilbaina Santos Justo y Pastor, que este año celebra la cuarta edición de sus exposiciones en Atxuri. Y lo hace con una apuesta clara por el tiempo y la contemplación pausada. En un contexto marcado por las prisas, el consumo rápido y las visitas exprés, el colectivo ha optado por mantener el belén expuesto durante varias semanas después de las fiestas. El objetivo: reivindicar el belenismo como una expresión cultural y artística que merece ser observada sin urgencias.
Cuidada escenografía y gran trabajo artesanal
El belén, de acceso gratuito, ocupa gran parte del interior del templo y destaca por su cuidada escenografía, el trabajo artesanal de las figuras y una composición pensada para ser recorrida con calma. La decisión de alargar su exhibición responde, según la asociación, a una realidad cada vez más evidente: muchas personas no pueden visitar estos montajes durante las fechas navideñas, y otras tantas desean hacerlo fuera del bullicio propio de diciembre.
Recuperar el sentido original de estas representaciones
Pero hay también un motivo simbólico. El belén no se concibe únicamente como un elemento decorativo navideño, sino como un relato que va más allá del 25 de diciembre. La permanencia hasta febrero permite conectar la tradición belenista con el ciclo litúrgico completo y recuperar el sentido original de estas representaciones, ligadas a la reflexión, la memoria y la transmisión cultural.
Entidad belenista clave a nivel nacional
La Asociación Belenista Santos Justo y Pastor no es nueva en este tipo de apuestas singulares. Fundada en 2004 en el barrio bilbaino de Otxarkoaga, se ha convertido en una de las entidades belenistas más activas del Estado, con exposiciones simultáneas en numerosos puntos de Bizkaia, la organización de congresos nacionales, concursos de dioramas y una feria belenista que durante años fue referencia en El Arenal. Su labor fue clave, además, para que el belenismo fuera reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial a nivel municipal.
La exposición puede visitarse en la iglesia de la Encarnación de Atxuri en horario de mañana y tarde, con horarios ampliados los días festivos, y permanecerá abierta hasta febrero, convirtiéndose en uno de los belenes con mayor duración de Euskadi.