El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur sigue generando un fuerte rechazo entre agricultores y ganaderos europeos, que advierten del impacto negativo que tendrá sobre el sector primario. Las organizaciones agrarias denuncian que la entrada de productos agroalimentarios de terceros países pondrá en riesgo la viabilidad de las explotaciones por la falta de reciprocidad en estándares sanitarios, medioambientales y laborales.
Frente a esta posición, el Gobierno Vasco ha expresado su apoyo al acuerdo, al considerarlo una “oportunidad clara y potencialmente muy positiva para la industria vasca”. El viceconsejero de Promoción Industrial, Andoitz Korta, ha destacado que Euskadi es una economía industrial y exportadora y que el pacto llega en un momento en el que las empresas buscan nuevos mercados alternativos y estables en el actual contexto geoeconómico.
«Oportunidad clara»
Desde una perspectiva sectorial, el Ejecutivo autonómico considera que los principales sectores industriales de alto valor añadido —automoción, fabricación avanzada, maquinaria, equipos eléctricos, aluminio y aeronáutica— se situarán entre los principales beneficiarios, gracias a la reducción de barreras comerciales y a la eliminación progresiva de aranceles.
El Gobierno Vasco subraya además el carácter estratégico de Mercosur para la internacionalización de la industria, con 120 empresas vascas que cuentan actualmente con 183 implantaciones en la región, especialmente en Brasil, Argentina y Uruguay, mientras el sector agrario mantiene su rechazo al acuerdo.