Los agricultores de toda Europa han intensificado en las últimas horas sus movilizaciones contra el inminente acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque Mercosur, una protesta que ya tiene consecuencias visibles en la frontera con Francia y que podría agravarse en los próximos días.
Desde primera hora de la mañana, el paso fronterizo de Biriatou se encuentra cerrado al tráfico de camiones de más de 3.500 kilos, según ha informado el Centro de Gestión del Tráfico en declaraciones realizadas en El Madrugador de Radio Nervión. El corte, activo desde las seis y media, impide de momento el paso por este punto de la autopista, uno de los más transitados para el transporte internacional de mercancías entre España y Francia.
Afecciones al tráfico
Toda Europa
Las movilizaciones no se limitan a la frontera franco-española. Agricultores de varios países europeos se han concentrado en distintas ciudades para mostrar su rechazo al acuerdo que la UE negocia desde hace más de 20 años con varios países de Latinoamérica agrupados en Mercosur.
El principal motivo de protesta es la previsible llegada masiva a Europa de productos agrícolas como carne, arroz, miel o soja procedentes de países sudamericanos. Según denuncian las organizaciones agrarias, estos productos serían más competitivos en precio debido a normativas de producción más laxas que las exigidas en la Unión Europea.
Competencia desleal
Los agricultores europeos advierten de que la bajada de aranceles prevista en el acuerdo colocaría al sector en una situación de clara desventaja. “No competimos en igualdad de condiciones”, insisten, al señalar que en los países del Mercosur las exigencias fitosanitarias y medioambientales son menos estrictas.
A su juicio, esta diferencia no solo afectaría a la rentabilidad de las explotaciones europeas, sino que también podría tener repercusiones negativas en la salud de los consumidores y de los animales de granja, al permitir la entrada de productos que no cumplen los mismos estándares de control.
Impacto en los precios
Durante el programa El Madrugador se ha subrayado además el temor a un efecto directo en los precios. Por un lado, los agricultores europeos podrían verse obligados a vender más barato, reduciendo aún más sus márgenes. Por otro, no se descarta que, a medio plazo, la situación termine provocando subidas de precios para los consumidores, si el tejido productivo local se debilita.
Mientras continúan las negociaciones entre la Unión Europea y Mercosur, las protestas del sector agrario crecen en intensidad y ya afectan al transporte y a la actividad económica en puntos estratégicos como la frontera con Francia. Un escenario que mantiene en alerta tanto a las autoridades como a transportistas y ciudadanos.