La Policía Municipal de Bilbao pone en marcha desde este lunes y hasta el domingo 18 de enero una campaña especial de vigilancia y control centrada en uno de los mayores peligros en la conducción actual: las distracciones provocadas por el uso del teléfono móvil, el GPS y otros dispositivos electrónicos.
Concienciación de los riesgos
El objetivo de esta iniciativa es claro: mejorar la seguridad vial y reducir el riesgo de accidentes concienciando a las personas conductoras sobre las consecuencias reales de estas conductas. Los datos son contundentes. Está demostrado que hablar por el móvil mientras se conduce reduce hasta en un 40 % la capacidad de identificar señales de tráfico, disminuye la velocidad media y empeora notablemente el tiempo de reacción ante cualquier imprevisto.
Prácticas muy peligrosas
Pero el riesgo no se limita a mantener una conversación. Comprobar quién llama, leer o enviar mensajes, usar aplicaciones o manipular el GPS supone una distracción incompatible con la atención permanente que exige la conducción. A ello se suma el uso de auriculares conectados a dispositivos de sonido, una práctica igualmente peligrosa.
No sólo a los coches
Esta campaña no solo se dirige a conductores de coches. Ciclistas y usuarios de vehículos de movilidad personal, como los patinetes eléctricos, también están sujetos a estas normas, ya que la distracción afecta de igual forma a su seguridad y a la del resto de la vía.
Pérdida de puntos
Las investigaciones sobre accidentes de tráfico confirman que el teléfono móvil es una de las principales causas de distracción, lo que ha llevado a endurecer la normativa. Desde marzo de 2022, sujetar el móvil con la mano mientras se conduce conlleva la pérdida de 6 puntos del carné. En el caso de vehículos en los que es obligatorio el uso del casco, llevar el móvil encajado entre el casco y la cabeza supone una detracción de 3 puntos.