La pintora emergente Lurdes Gómez volverá a encontrarse con el público bilbaíno el próximo 20 de enero en un escenario cargado de simbolismo. El Hika Ateneo, centro cultural de referencia en Bilbao, celebra este año su 30 aniversario, y lo hace acogiendo la presentación de Surcos, una serie pictórica que la artista amplía con tres nuevas obras que reflejan su evolución creativa más reciente.
Un sorteo atípico con gran acogida
Para Gómez, esta cita no es solo una exposición. Es también un gesto de agradecimiento y de apertura. Como detalle navideño, la artista decidió organizar un sorteo de una de sus obras, con la intención de dar la oportunidad a más personas de convivir con el arte en su día a día. La respuesta superó todas las expectativas: los números se agotaron rápidamente y, ante la demanda, se ha decidido realizar un segundo sorteo, cuya obra se entregará el mismo día de la presentación. “La acogida ha sido tan bonita que sentí que tenía que devolverla de alguna manera”, añade.
Entender la creación desde lo humano y lo compartido
La iniciativa, poco habitual en el ámbito artístico, refuerza una manera de entender la creación desde lo humano y lo compartido, en sintonía con el espíritu de Hika Ateneo, que desde hace tres décadas impulsa la cultura crítica, cercana y accesible en la ciudad. “Quería que alguien pudiera llevarse una obra a casa y vivir con ella, que el arte no se quede solo en las salas”, señala.
Nacida en Lekeitio (Bizkaia), Lurdes Gómez encontró desde la infancia en la pintura su principal forma de expresión. Su obra bebe del entorno de su tierra natal y de una búsqueda personal constante. Su lenguaje pictórico combina la decisión del óleo con la serenidad del acrílico, transitando con naturalidad por los tonos neutros, aunque siempre dejando espacio para destellos de color que levantan el ánimo y señalan caminos interiores.
Surcos: la huella de un recorrido artístico
Nada en sus cuadros es accesorio. Cada trazo responde a una vivencia, a una emoción depurada con el tiempo. Surcos es precisamente eso: la huella de un recorrido artístico que avanza hacia la calma sin perder fuerza, hacia la síntesis sin renunciar a la emoción. . “Siento que esta serie marca un antes y un después en mi manera de mirar y de pintar”, explica la artista.
La presentación del 20 de enero en Hika Ateneo se perfila así como una cita doblemente significativa: por un lado, la consolidación de una artista en plena evolución; por otro, la celebración de un espacio cultural que sigue apostando por el arte vivo y por quienes lo hacen desde la honestidad.
ELÍAS
dice:Me gusta, una forma diferente de trasmltir el arte a la gente, gracias