Ernesto Valverde compareció en rueda de prensa en la previa del duelo europeo frente al Atalanta con un discurso directo, realista y sin rodeos. El entrenador del Athletic reconoció el contratiempo que supone viajar a Bérgamo con numerosas ausencias, pero dejó claro que el equipo no puede permitirse mirar más allá del reto inmediato.
“Me gustaría tener siempre a todo el mundo disponible, pero cuando viene una sucesión de partidos esto puede suceder”, explicó el técnico, que confirmó las bajas de Iñaki Williams, Yuri Berchiche y Álex Berenguer, además de las molestias de Nico Williams. “Es un contratiempo, porque es un partido decisivo para continuar en la competición, pero hay que afrontarlo igualmente”, insistió.
Un rival físico y con experiencia europea
Txingurri no escatimó elogios hacia el Atalanta, al que definió como un equipo “muy fuerte, muy físico”, con jugadores “altos, rápidos y potentes” y acostumbrado a competir en Champions en los últimos años. Según el entrenador rojiblanco, el conjunto italiano plantea un escenario incómodo para cualquier rival por su presión individual constante y su agresividad en todo el campo.
“El Atalanta te marca al hombre, no te deja respirar con la pelota y además lo hace bien”, advirtió, subrayando la dificultad de superar esa presión y la necesidad de estar especialmente atentos a sus atacantes, capaces de incorporarse en masa cuando pisan campo contrario.
Cuestionado por la reacción del entorno tras conocerse una convocatoria plagada de ausencias, Ernesto lanzó un mensaje de normalidad y confianza. “No nos pasa nada que no le ocurra a ningún otro equipo”, señaló. “Siempre estás condicionado por las bajas y por las dificultades que surgen durante el año, pero nuestra intención es competir igualmente con los que jueguen”.
El técnico fue claro al rechazar cualquier lectura derrotista previa. “Uno no puede pensar que va a ganar o perder en función de la convocatoria. Siempre tratas de hacer el mejor once posible para competir”, añadió, recordando que también el rival afronta problemas similares a lo largo de la temporada.
Resultados, exigencia y autocrítica
El de Viandar de la Vera no esquivó el análisis del momento deportivo. Admitió que el equipo atraviesa una dinámica negativa en Liga, pese a haber competido bien en partidos de alto nivel semanas atrás. “No estamos consiguiendo los resultados que queremos. A veces pasa una cosa, otro día pasa otra, pero lo que no está bien es que nos ocurran demasiadas cosas”, reflexionó, asumiendo que “algo tenemos que mejorar”.
En este contexto, defendió su discurso habitual sobre la importancia de LaLiga, sin renunciar al resto de competiciones. “LaLiga es la competición más importante para nosotros, pero así ganamos la Copa y así llegamos a semifinales europeas”, recordó, insistiendo en que el equipo siempre compite en todos los frentes mientras el calendario lo permita.
Con la obligación de ganar para seguir vivo en Europa, el míster dejó abierta la puerta a ajustes tácticos, aunque con matices. “Todo es posible mañana, pero no somos un equipo que especule demasiado”, explicó. Eso sí, advirtió del riesgo de desarmarse en exceso ante un rival de este nivel y apeló a calibrar bien cada decisión.
En su mensaje final, el técnico resumió el espíritu que quiere ver en su equipo. “Nosotros no podemos empujar un poco menos. Tenemos que empujar mucho, mucho, mucho. Y cuando parece que no se puede empujar más, hay que empujar todavía más”, concluyó.
