Jorge Rey, conocido como el niño de las cabañuelas, se ha convertido en uno de los nombres más buscados en redes sociales cuando se habla del tiempo. Con solo 19 años y miles de seguidores en TikTok, Instagram y YouTube, este joven de Burgos se ha hecho viral por sus predicciones meteorológicas a largo plazo basadas en un método tradicional que ha vuelto a estar de actualidad: las cabañuelas.
Su popularidad comenzó tras acertar la llegada de la borrasca Filomena cuando tenía 14 años. “No fue algo trascendental para mí en ese momento, pero cuando haces una previsión tan notoria y se cumple, todo empieza a cambiar”, reconoce en una entrevista en TeleBilbao.
«La vida en el campo te hace observar el clima, las nubes y el viento»
Rey explica que su afición nace del entorno rural en el que ha crecido. “He vivido en el campo y estar en contacto con la naturaleza te hace observar el clima, las nubes, el viento”, señala. Esa observación constante le llevó a interesarse por métodos tradicionales de predicción. “Descubrí las cabañuelas y otros sistemas antiguos que permiten hacer previsiones a largo plazo”.
«Me apoyo en los satélites y en las nuevas tecnologías»
Sobre en qué consisten exactamente, aclara que su método no es el más conocido. “Mi método de las cabañuelas no se basa solo en mirar doce días de agosto ni en levantar una piedra; es un método que va un poco más allá y está en desarrollo”. Añade que lo combina con herramientas actuales: “Me apoyo en los satélites y en las nuevas tecnologías para analizar los cambios atmosféricos de forma global”.
«Estamos entrando en años más fríos y lluviosos»
En cuanto al tiempo que se espera en el norte, Jorge Rey es claro. “Estamos saliendo de una etapa más cálida y seca y entrando en años más fríos y lluviosos”, afirma. Para Euskadi, avanza que “no van a ser semanas muy agradables, sobre todo en invierno y primavera, con la llegada continua de borrascas”.
Complementarse con los métodos tradicionales
Pese a su éxito en redes, insiste en que no pretende sustituir a la meteorología oficial. “Los modelos meteorológicos son una base indudable; yo los complemento con métodos tradicionales”, explica. Sobre su papel, se define con sencillez: “Yo me considero tu hombre del tiempo”.
Antes de despedirse, deja un mensaje a los jóvenes que le siguen: “Que sigan sus sueños, aunque haya gente que no les apoye, y que sean buenas personas”.