La alegría dura poco en este Athletic

El Sevilla remonta el tanto de Robert Navarro en un partido plagado de errores por parte de ambos equipos
Izeta ante el Sevilla / Athletic Club

Si suele decirse que la alegría dura poco en la casa del pobre, mucho menos dura en el Athletic. El Sevilla FC volvió a ganar en el Sánchez Pizjuan, remontando el tanto de Robert Navarro en un partido marcado por los errores de ambos equipos. El VAR volvió a señalar un penalti por mano de Yuri Berchiche en una disputa.

Comenzó intenso el cuadro rojiblanco, buscando el área rival, aunque sin el punto de calma necesario como para tener algo de clarividencia de cara a portería. Pero la primera ocasión clara fue del Sevilla. Akor Adams se plantó delante de Unai Simón, que consiguió detener su disparo con una mano providencial.

En el minuto 12 llegó la primera ocasión del Athletic en una jugada rocambolesca. Vlachodimos salió del área, no pudo matar el balón y Galarreta lo probó desde muy lejos pero su disparo cogió tanto efecto que terminó saliendo desviado.

Finalmente el Sevilla mandó el balón al fondo de las mallas en una acción a balón parado fatal defendida. Kike Salas peinó el balón y Gudelj metió el pie. El balón hizo una parábola imparable para Unai Simón. El colegiado acudió al VAR a revisar la acción y terminó anulándolo al considerar que había plancha de Gudelj sobre Aitor Paredes en el remate.

En las postrimerías de la primera mitad el Athletic se adelantó en el marcador. Vlachodimos sacó una gran mano sobre la línea de gol a una vaselina de Izeta, y el balón le quedó franco a Robert Navarro, que tan solo tuvo que empujarla.

Pero en la jugada inmediatamente posterior, Peque logró el empate con un disparo cruzado dentro del área.

Robert Navarro celebra su gol al Sevilla (Foto: Athletic Club).

Otro penalti por mano señalado a Yuri Berchiche

Nada más arrancar la segunda mitad el VAR volvió a intervenir, aunque en esta ocasión, contra los intereses del Athletic. El balón le dio a Yuri en la mano tras una disputa con Isaac Romero y el colegiado terminó señalando la pena máxima. Akor Adams la convirtió y logró el definitivo 1-2.

Y es que, aunque Ernesto Valverde quemó todas sus naves dando entrada a Nico Williams y al canterano Asier Hierro, el cuadro rojiblanco no se mostró nada acertado. De hecho, el cuadro sevillista estuvo mucho más cerca de anotar el tercero que de empatar. Tan solo Berenguer, con un remate que acabó en las manos de Vlachodimos, generó algo de peligro real en un momento donde el partido se rompió.


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