Ondarroa da un paso estratégico en la formación marítima con la puesta en marcha de una escuela de buzos profesionales que aspira a convertirse en referente estatal. Ubicada en un nuevo pabellón construido a pie del puerto, la iniciativa de la Escuela de Pesca Antiguako Ama Itsas Arrantza Eskola destaca por contar con unas instalaciones de las más completas del Estado y por ofrecer titulaciones cada vez más demandadas en el mercado laboral.
Formación especializada con certificación oficial
La nueva escuela ofrecerá tres titulaciones oficiales del Gobierno vasco: recolector de recursos marinos (hasta 15 metros), buzo de pequeña profundidad (30 metros) y buzo de media profundidad o segunda clase (60 metros). Se trata de acreditaciones necesarias para trabajar bajo el agua en sectores como los cuerpos de seguridad, bomberos y rescate, así como para soldadores, albañiles especializados, arqueólogos o biólogos marinos.
Además, será la primera escuela en Euskadi en impartir el curso de recolector de recursos marinos, habilitando para la recogida de erizos o algas, y permitirá realizar la formación teórica online para facilitar el acceso a profesionales en activo.
Instalaciones punteras con cámara hiperbárica
Uno de los elementos diferenciales del centro es su cámara hiperbárica multiplaza, imprescindible para tratar posibles casos de enfermedad por descompresión. En Euskadi solo existen dos infraestructuras de este tipo, lo que sitúa a Ondarroa en una posición destacada dentro del sector.
En los próximos meses, la escuela contará también con un foso de cinco metros de profundidad y quince de largo, que permitirá realizar prácticas técnicas incluso cuando el oleaje del Cantábrico impida las inmersiones en el puerto. A ello se suman talleres específicos y aulas adaptadas a la formación técnica de los futuros buzos.
Referente estatal en profesiones marítimas
Durante la inauguración, representantes institucionales del Gobierno vasco, la Diputación Foral de Bizkaia y el Obispado de Bilbao destacaron el valor estratégico del proyecto. La escuela, integrada en la red EBI de centros diocesanos, se consolida como el centro de formación profesional marítima más completo de Euskadi.
Cada curso tendrá un máximo de 12 alumnos, que realizarán prácticas tanto en el foso como en aguas abiertas, siempre con asistencia exterior y sistemas de comunicación y respiración controlados. La complejidad técnica y de seguridad del buceo profesional convierte esta formación en altamente especializada y con elevados estándares de calidad.