La décima victoria del Surne Bilbao en la Liga Endesa tuvo varios protagonistas, como es habitual en este equipo coral que Jaume Ponsarnau ha conseguido tejer y en el que todos tienen su momento de brillar. En los siete triunfos que los MIB habían logrado hasta este sábado en el Bilbao Arena, rara vez le había tocado brillar a un Darrun Hilliard que, por galones y currículum, estaba llamado a ser determinante cuando llegó en verano.
Aunque, en mayor o menor medida, haya contribuido en todos los triunfos, el de Pensilvania todavía no había tenido ningún partido en el que terminara siendo determinante. Frente a un toro difícil de lidiar como el Joventut de Badalona, su impronta ha sido fundamental para atar un partido que en los minutos finales se le pudo complicar más de lo esperado a los MIB.
Con sus 15 puntos terminó siendo el máximo anotador del encuentro. Comenzó muy entonado desde más allá del arco. Pero, sobre todo, no se le vio con la precipitación con la que venía jugando en muchos partidos que había disputado hasta ahora como local y que le llevaban a cometer pérdidas tontas o a no elegir la mejor selección de tiro. Aunque donde terminó resultando determinante en los minutos calientes, donde supo poner la templanza que hacía falta para poder decantar la balanza y anotó los dos tiros libres decisivos para sellar la victoria.
Darrun Hilliard, un diésel veterano que quiere llegar en forma a mayo
En rueda de prensa, Hilliard aseveró que le gustaría «estar en forma en marzo, abril y mayo», porque son los meses «donde se juegan las cosas». Sin lugar a dudas, parece que su veteranía es un grado a la hora de dosificarse para una temporada tan exigente como la que afronta el Surne Bilbao.
Aunque las cosas no le habían salido del todo bien hasta ahora… Al menos en casa, porque fuera del Bilbao Arena había dejado alguna buena actuación como frente a Manresa o en algunos partidos de FIBA Europe Cup, donde Jaume Ponsarnau le dio más minutos de los esperados para que pudiera ganar en confianza.
