La fuerza del viento en la estación de esquí de Alto Campoo (Cantabria) ha quedado registrada en un impactante vídeo grabado hace apenas tres días por la deportista y aventurera Vanessa Almeida. En las imágenes se observan telesillas moviéndose violentamente, algunas de ellas llegando a girar de forma completa, completamente desprotegidas frente a rachas que superaban los 100 kilómetros por hora.
El vídeo, difundido en redes sociales, muestra con claridad las consecuencias de un temporal extremo en zonas de alta montaña y pone el foco en los riesgos reales que existen cuando se dan este tipo de condiciones meteorológicas.
Telesillas sin control
Según relata la propia Almeida, días antes había visto fotografías de telesillas destrozadas, con hierros retorcidos tras episodios de fuerte viento. “Me quedé muy impresionada”, explica. Sin embargo, tras presenciar en directo lo que ocurre durante un temporal de estas características, asegura que ahora comprende perfectamente por qué esas estructuras acaban completamente dañadas.
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No es un capricho
Vanessa Almeida aprovecha las imágenes para lanzar un mensaje claro. “Mucha gente se enfada cuando cierran las estaciones por viento, pero es por seguridad”, subraya. Con humor, añade: “Si te pilla la silla así, con ese viento, puede ser peor que el Dragón Khan”.
Su testimonio refuerza la importancia de respetar los cierres preventivos en estaciones de esquí y montaña, decisiones que buscan evitar situaciones de grave peligro para los usuarios y el personal.
Aventurera y autista
Vanessa Almeida Querejazu (Vitoria, 1978) es una deportista y aventurera alavesa, residente en Cantabria. Inició su trayectoria en el esquí de competición durante su infancia y, con solo catorce años, dio el salto a la vela, disciplina en la que logró una destacada carrera: tres veces campeona de España, campeona del mundo y candidata olímpica para los Juegos de Sídney 2000. Por su trayectoria recibió la Medalla al Mérito Deportivo del Consejo Superior de Deportes.
También fue jefa de expedición y entrenadora del Equipo Paralímpico Español de Vela en los Juegos de Londres 2012, donde lograron el primer diploma olímpico para España en esta modalidad.
8.000 sin barreras
En 2021 descubrió su pasión por el alpinismo, deporte que practica actualmente. Ese mismo año fue diagnosticada con autismo de alto funcionamiento, una condición que decidió visibilizar a través del deporte y la investigación sobre cómo influyen las actividades extremas en personas autistas.
Desde entonces lidera el proyecto “8.000 sin barreras”, con el objetivo de ascender el Manaslu, en el Himalaya, de 8.163 metros, y convertirse en la primera persona con autismo en lograrlo. Un reto deportivo y humano que combina aventura, divulgación y superación personal.