La huelga convocada por los sindicatos de Renfe y Adif entre lunes y miércoles de la próxima semana tendrá un fuerte impacto en Euskadi, especialmente en Bizkaia. En este territorio, casi 60.000 personas utilizan cada día los trenes de Cercanías. A pesar de que la gestión de Cercanías fue transferida hace 13 meses al Gobierno vasco, Renfe seguirá siendo el operador de las rutas durante varios años.
Servicios mínimos limitados
El decreto publicado por el Gobierno vasco establece que durante las horas punta —de 6 a 9 de la mañana, 13:30 a 14:00, 15:30 a 16:00 y 18:30 a 20:30— solo circulará el 50% de los trenes. En el resto de la jornada se reduce al 25%. Las líneas más utilizadas son: C1 Bilbao-Santurtzi: 15.500 usuarios, C2 Bilbao-Muskiz: 16.600 usuarios, C3 Bilbao-Orduña: 22.000 usuarios y C4 Bilbao-Balmaseda: casi 4.000 usuarios
El Gobierno reconoce que se trata de un eje clave para la movilidad en Bizkaia. Y es que, a diferencia de metro o autobús, no hay opción de añadir más vagones o permitir viajar de pie, por lo que la capacidad será limitada.
Paros confirmados tras reuniones sin acuerdo
La tercera reunión con el ministro de Transportes, Óscar Puente, concluyó sin acuerdo, y los sindicatos mantienen los paros. Reclaman más inversión en mantenimiento de infraestructuras, más personal a bordo y protocolos claros frente a climatología adversa. La huelga afectará también a media distancia y larga distancia, aunque de forma más limitada.
En Bizkaia, la recomendación a los viajeros es planificar los desplazamientos con antelación y consultar los horarios antes de salir. Los paros afectarán especialmente a los desplazamientos laborales y escolares.