Este domingo ha comenzado el piquete formado por los sindicatos de Tubos Reunidos en la planta de Amurrio como protesta ante el ERE anunciado por la empresa. La movilización arranca en la víspera de una jornada clave para el futuro de la plantilla.
Dos reuniones
Este lunes por la mañana se darán a conocer las condiciones del expediente de regulación de empleo, así como el número de despidos que propone la dirección. Para abordar este proceso están previstas dos reuniones: la primera estará dedicada a los despidos y la segunda tratará sobre la denominada “modificación sustancial de las condiciones de trabajo” que, según la empresa, supondrán estas salidas.
El portavoz del sindicato ESK, Gorka Abascal, ha subrayado que este primer paro tiene un objetivo claro: trasladar a la dirección el rechazo frontal de la plantilla. “No vamos a aceptar ningún despido”, ha advertido, dejando claro que el comité tampoco asumirá escenarios de precarización.
Según ha confirmado el propio Abascal a Radio Nervión, las protestas de este lunes se concentrarán únicamente en la planta de Amurrio. La planta de Trapagaran, por su parte, esperará a conocer la cifra concreta de despidos antes de decidir si se suma a las movilizaciones.