Después del éxito de la huelga total de 24 horas planteada por la plantilla de Tubos Reunidos en sus plantas de Amurrio y Trapagaran el sindicato ESK ha propuesto una huelga indefinida tras recibir el plan de la empresa, que incluye un total de 301 despidos y el cierre de la fábrica de Amurrio y la externalización de varios departamentos.
El sindicato considera esta iniciativa «una clara y brutal agresión» que «pone en riesgo el futuro de Tubos Reunidos Group«. En ese sentido, aseveran que hay una «clara intención de aprovechar unas causas coyunturales para despedir y reducir el empleo de calidad de la empresa».
ESK solicita la implicación de las instituciones
Por eso mismo, ESK plantea «la convocatoria inmediata de una huelga indefinida en la planta de TRG de Amurrio» así como «la activación completa de todas las personas trabajadoras de Tubos Reunidos mediante la movilización».
Además, solicitan «la implicación inmediata de las instituciones» y la «retirada inmediata del ERE de Tubos Reunidos».