El año 2025 se ha cerrado como el más mortífero de la última década en materia de siniestralidad laboral en Euskal Herria. Según el informe anual presentado por los sindicatos LAB, ESK, Steilas, EHNE-Etxalde e Hiru, 84 trabajadoras y trabajadores murieron el pasado año en accidentes laborales. De todos ellos, 30 sucedieron en Navarra. En los últimos diez años, la cifra asciende a 696 personas fallecidas.
Representantes de estas organizaciones sindicales han dado a conocer los datos del informe anual de 2025, elaborado a partir de la información recogida por su red de afiliación y de los medios de comunicación. Los sindicatos han denunciado la falta de transparencia de Osalan, ya que los datos oficiales no reflejan la totalidad de las muertes laborales registradas. La presentación del informe coincide con el 30 aniversario de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, hecho que los sindicatos han aprovechado para denunciar que los accidentes laborales continúan aumentando.
Causas y sectores más afectados
La cifra de fallecimientos registrada es la más alta de la última década. De las 84 muertes contabilizadas, 25 fueron por causas no traumáticas, 17 por golpes o atrapamientos y 3 por caídas desde altura, entre otras. Por sectores, destacan especialmente el transporte, con 22 personas fallecidas, seguido de la industria (16), la construcción (12) y los trabajos forestales (3).
Las organizaciones sindicales han denunciado que el Gobierno Vasco no reconoce como laborales un número significativo de muertes, ya que solo contabiliza 30 de las 50 identificadas por los sindicatos. Principalmente excluyen aquellos fallecimientos de transportistas, muertes ocurridas en obra civil, accidentes no traumáticos, siniestros in itinere o in misión, así como los de personas trabajadoras que no estaban dadas de alta en la comunidad autónoma donde ocurrió el accidente.
Caso grave en Navarra
Entre los casos excluidos han destacado uno especialmente grave ocurrido el 5 de marzo de 2025 en Fitero, Navarra, donde cuatro personas fallecieron en un choque frontal entre dos camiones. Los vehículos eran conducidos por dos matrimonios que vivían en los propios camiones y realizaban trayectos de larga distancia. Este suceso, afirman, se trata de “un ejemplo flagrante de la esclavitud laboral del siglo XXI presente en las carreteras” y exigen una intervención urgente por parte de los gobiernos.
Enfermedades laborales
El informe señala que existen sectores donde es más fácil morir, como la construcción, la industria, el transporte o el sector forestal. En otros es más habitual desarrollar enfermedades profesionales, especialmente de tipo psicosocial, que no suelen ser reconocidas como laborales. Estos problemas afectan principalmente a los sectores feminizados, por lo que los sindicatos concluyen que “hay trabajos que matan y otros que no dejan vivir”.
Aunque la declaración de enfermedades profesionales ha aumentado, el subregistro sigue siendo generalizado. Existe un bajo reconocimiento del cáncer de origen laboral, con solo 34 casos reconocidos en la Comunidad Autónoma Vasca y 4 en Navarra. La Organización Mundial de la Salud, en cambio, lo identifica como la principal causa de muerte por enfermedad laboral.
Accidentes declarados en 2025
Durante 2025, empresas y mutuas declararon más de 95.000 accidentes de trabajo en Euskal Herria, más de la mitad de ellos con baja laboral. Los sindicatos consideran que esta cifra sigue siendo incompleta y rechazan el discurso sobre el absentismo laboral. Para ellos, el verdadero problema son los riesgos laborales derivados del incumplimiento sistemático de la normativa por parte de la patronal. Un hecho reconocido por el propio Gobierno de Navarra en un informe en el que se indica que en el 80 % de las empresas no se integra la prevención.
Los sindicatos han reiterado sus críticas a Osalan por no aclarar la falta de transparencia en la información sobre accidentes mortales, una cuestión ya denunciada anteriormente sin respuesta. Asimismo, han anunciado que continuarán con las movilizaciones y acciones de denuncia, seguirán defendiendo la publificación de las mutuas y exigirán a los gobiernos que concedan a Osalan y a ISPLN la capacidad sancionadora, así como un aumento del número de inspectores e inspectoras de trabajo.