El Museo de Las Encartaciones, dependiente de las Juntas Generales de Bizkaia, ha incorporado a su exposición permanente un conjunto excepcional de diez tallas góticas datadas entre los siglos XIV y XVI, recuperadas y restauradas durante el último año. Las piezas forman parte del proyecto ‘Supervivientes del medievo. Arte gótico en Las Encartaciones’, impulsado para proteger y poner en valor el patrimonio medieval del territorio.
La restauración, coordinada por el propio museo junto al servicio de Patrimonio del departamento de Euskera, Cultura y Deporte de la Diputación Foral de Bizkaia, ha permitido devolver el valor artístico y documental a unas obras que se encontraban en distintos estados de conservación.
Un legado medieval recuperado
El proceso culminó con la firma de un convenio de préstamo entre las Juntas Generales de Bizkaia, el Museo de Arte Sacro y Euskal Museoa, que garantiza que la mayoría de estas esculturas religiosas permanezcan de forma estable en el Museo de Las Encartaciones. La única excepción es La Magdalena de Taramona, que ya ha regresado a Güeñes.
Entre las piezas más destacadas figura el San Bartolomé de Lartundo (Gordexola), una talla del siglo XIV que muestra al santo dominando a un demonio, una iconografía muy habitual en la Edad Media. Junto a ella, el Santo desconocido de Zaldu, también del siglo XIV, ha revelado nuevos rasgos tras una compleja restauración que ha permitido recuperar su fisonomía original.
Vírgenes, santos y devoción popular
El conjunto incluye obras de gran valor simbólico como Andra Mari de Pobeña (Muskiz), una virgen sedente con el Niño Jesús, vinculada al modelo iconográfico vasco cuya referencia más conocida es la Amatxu de Begoña. También destacan San Nicolás de Zaldu, San Benito de Balmaseda, una talla en piedra procedente de una ermita desaparecida, o el San Juan de Santelices (Artzentales), de grandes dimensiones y fechado en el siglo XV.
Completan la colección San Martín de Muñatones (Muskiz), posiblemente ligado a la familia Salazar; San Vicente y San Lorenzo de Bermejillo (Güeñes), dos pequeñas imágenes del siglo XV, y el San Sebastián de Zaldu, una representación clásica del mártir atravesado por flechas.
Con esta incorporación, el Museo de Las Encartaciones refuerza su papel como referente en la conservación y divulgación del patrimonio medieval de Bizkaia, acercando al público un conjunto artístico que sobrevivió al paso del tiempo y que ahora recupera su lugar en la historia.