Detectan un caso mortal de enfermedad de Aujeszky en un perro de Cantabria. El animal participó en una montería en Los Corrales de Buelna, donde ya existen antecedentes de jabalíes positivos.
El pasado 11 de febrero, en Santander, un laboratorio especializado de Algete (Madrid) confirmó la detección de esta enfermedad en un perro de caza de Cantabria. La enfermedad de Aujeszky se trata de una patología vírica de carácter grave y de elevada mortalidad. El can había participado recientemente en una montería celebrada en la zona de Los Corrales de Buelna, zona en la que existen precedentes en jabalíes silvestres.
La enfermedad, también conocida como pseudorrabia, está causada por un herpesvirus (Suid herpesvirus 1) que afecta principalmente al ganado porcino, en especial al cerdo doméstico y al jabalí. A pesar de ello, puede transmitirse de forma accidental a otras especies, como perros, gatos o rumiantes. En estas suele causar un cuadro neurológico agudo y desenlace fatal en pocos días.
Transmisión y sintomatología
En perros de caza, el contagio suele producirse por contacto directo o por ingestión de carne cruda o vísceras contaminadas. La enfermedad no tiene tratamiento eficaz ni vacuna autorizada para perros.
Los síntomas en perros aparecen rápidamente tras la infección e incluyen: alteraciones neurológicas severas, desorientación y cambios bruscos de comportamiento, picor extremo localizado, hipersalivación y parálisis progresiva. La evolución es fulminante y, en la mayoría de los casos, culmina con la muerte del animal en un plazo de 24 a 72 horas desde la aparición de los primeros signos.
Situación epidemiológica
Cantabria, al igual que otras comunidades del norte peninsular, mantiene programas de vigilancia sanitaria sobre la fauna silvestre. En el caso del jabalí, se han detectado de forma recurrente positivos de Aujeszky, lo que supone un riesgo para perros empleados en caza. Las autoridades sanitarias recuerdan que España está libre de la enfermedad en ganado porcino doméstico gracias a los programas de erradicación desarrollados durante años. Sin embargo, el virus continúa circulando en poblaciones de jabalí silvestre, lo que mantiene activo el riesgo en el ámbito cinegético.
Riesgo para las personas
La enfermedad no se transmite a humanos, por lo que no supone un problema de salud pública directa. El riesgo se limita a animales que entren en contacto directo con materia infectada.
Ante este nuevo caso, veterinarios y responsables del ámbito cinegético insisten en extremar precauciones: evitar que los perros consuman carne cruda o vísceras de jabalí, minimizar el contacto directo prolongado con piezas abatidas, notificar de inmediato cualquier sintomatología compatible tras una montería y mantener una estrecha colaboración con los servicios veterinarios oficiales.
El caso ha reavivado la preocupación entre cazadores, que reclaman mayor vigilancia epidemiológica y campañas informativas específicas para reducir riesgos.
La confirmación de este positivo vuelve a poner el foco en la importancia del control sanitario de la fauna silvestre y en la necesidad de reforzar las medidas preventivas para proteger a los perros de trabajo, especialmente en zonas con antecedentes del virus.