La borrasca Oriana ha provocado una situación inédita en la costa vasca. Alrededor de 500 frailecillos han aparecido en las últimas horas en distintos arenales de Bizkaia y Gipuzkoa, la mayoría sin vida o en estado muy grave, tras ser arrastrados por el fuerte temporal, según han confirmado ambas diputaciones forales.
El temporal debilita a las aves marinas
El frailecillo pasa gran parte del invierno en alta mar, pero los temporales intensos dificultan su alimentación y desplazamiento. Esta combinación acaba provocando un grave agotamiento, que explica la llegada masiva de ejemplares a la costa, incapaces de mantenerse a flote o de regresar mar adentro.
En Bizkaia, se han localizado unos 200 ejemplares, principalmente en las playas de La Arena, Ereaga, Bakio y Gorliz. La Diputación Foral de Bizkaia coordina las labores de recogida y rescate junto a personas voluntarias, y traslada las aves al centro de recuperación de fauna de Gorliz, donde 14 ejemplares permanecen en cuarentena.
Dispositivo activo
En Gipuzkoa, la Diputación Foral de Gipuzkoa ha contabilizado alrededor de 300 frailecillos. Los ejemplares localizados se trasladan al centro Basabizi, en Urnieta, donde los animales vivos reciben tratamiento veterinario. La atención se centra en la rehidratación con suero y en la recuperación de la temperatura corporal.
Desde el sábado, los guardas forestales mantienen activos dispositivos coordinados en distintos puntos del litoral, intensificando la localización y recogida de ejemplares afectados por el temporal.
Ambas diputaciones han lanzado un aviso a la ciudadanía: si alguien encuentra un frailecillo, no debe tocarlo ni manipularlo. La recomendación es llamar al 112 para que los servicios especializados se hagan cargo del rescate y se eviten riesgos tanto para las personas como para las aves.