El Departamento de Salud ha acotado la crisis de las vacunas caducadas en Osakidetza a 19 casos confirmados y 136 potenciales, una cifra que, según el propio Ejecutivo, sitúa al sistema sanitario vasco por debajo de las ratios de otros sistemas internacionales. Pese a ello, el Gobierno vasco reforzará los controles con una veintena de medidas y una inversión de 1,5 millones de euros.
El consejero de Salud, Alberto Martínez, ha comparecido este lunes ante la Parlamento Vasco para explicar la incidencia de la administración de vacunas caducadas por parte de Osakidetza y detallar las actuaciones realizadas.
Sin efectos en la salud
Martínez ha asegurado que la administración de estas dosis no ha tenido consecuencias para la salud de las personas afectadas, aunque ha reconocido que se trata de “un error que no tenía que haber sucedido”. El consejero ha defendido la actuación del Departamento y de Osakidetza, subrayando que se ha trabajado con transparencia y de forma proactiva, con la creación de un comité de investigación y trazabilidad para identificar causas y aplicar medidas correctoras.
El análisis realizado abarca 168.841 vacunas administradas en 2025, excluidas las de gripe y covid. Según los datos expuestos, el sistema detectó 19 casos confirmados de administración de dosis caducadas y 136 o 137 casos potenciales, muchos de ellos pendientes de verificación por posibles errores de registro.
Tasas y comparación internacional
El viceconsejero de Salud, Gontzal Tamayo, ha explicado que la tasa actual se sitúa en 79 dosis caducadas por cada 100.000 administradas, aunque el dato definitivo podría oscilar entre 119 y 160 por cada 100.000, en función de cuántos casos se confirmen finalmente como errores reales o administrativos.
Tamayo ha señalado que, incluso en el peor escenario, Euskadi se mantiene en la franja baja si se compara con países como Reino Unido. Aun así, desde Salud han insistido en que los errores no deberían repetirse, aunque han admitido que alcanzar un sistema con cero fallos resulta extremadamente difícil.
El Departamento ha reiterado su compromiso de mejorar los procedimientos de vacunación para reducir al mínimo cualquier incidencia futura.