El Ayuntamiento de Bilbao y el Euskal Trenbide Sarea (ETS) han sellado un convenio de colaboración para financiar y construir la nueva parada del tranvía de Los Caños, una actuación estratégica valorada en 6,25 millones de euros que reforzará la red de transporte público de la ciudad.
La Junta de Gobierno municipal ha aprobado el acuerdo, que fija un reparto económico claro: ETS asumirá el 65% del coste, mientras que el Consistorio financiará el 35% restante, además de cubrir íntegramente el coste del acero inoxidable de la cubrición de la pasarela existente.
Parada clave para mejorar la conexión urbana
El proyecto persigue mejorar la accesibilidad al transporte público y consolidar la red tranviaria, en coherencia con el Plan Director de Transporte Sostenible de Euskadi 2030 y la planificación territorial del Bilbao Metropolitano.
La actuación incluye la construcción de la nueva parada tranviaria en la línea Atxuri-Bolueta, junto a varias intervenciones complementarias que facilitarán la movilidad peatonal y la integración urbana del entorno. En concreto, el plan contempla un ascensor, una pasarela que conectará el andén con el Paseo de Los Caños y la Avenida Miraflores, un camino de conexión desde el andén del lado de la ría y la cubrición de la pasarela peatonal entre la calle Zamakola y el Paseo de Los Caños.
El presupuesto total asciende a 6.257.130 euros (IVA incluido) y la financiación se repartirá entre los ejercicios 2026 y 2027, para los que el Ayuntamiento ya cuenta con dotación presupuestaria.
Plazo de ejecución
Según el convenio, ETS contratará y ejecutará las obras, además de asumir la dirección e inspección técnica. El Ayuntamiento, por su parte, pondrá a disposición los suelos, colaborará durante la ejecución y asumirá la titularidad y el mantenimiento de las infraestructuras de uso público una vez finalizadas.
El plazo estimado de ejecución de las obras será de 15 meses desde su licitación e inicio, mientras que el convenio tendrá una vigencia máxima de cuatro años, con posibilidad de prórroga. El acuerdo prevé también la creación de una Comisión de Seguimiento y Coordinación, integrada por representantes de ambas instituciones, para supervisar el desarrollo de las actuaciones.