El Ayuntamiento de Bilbao ha presentado el informe Bilbao Hiri Segurua, un estudio elaborado por la Universidad del País Vasco que ofrece un diagnóstico exhaustivo sobre la seguridad en la ciudad y cumple una de las medidas del Pacto por la Seguridad.
El análisis combina datos objetivos de delincuencia con la percepción subjetiva de la ciudadanía y constata una brecha clara entre ambas realidades: los delitos se mantienen estables o a la baja, pero la sensación de inseguridad ha aumentado en los últimos años.
Menos delitos, más preocupación ciudadana
El informe señala que Bilbao redujo los delitos de 31.392 en 2023 a 29.388 en 2024, consolidando una tendencia descendente tras el pico registrado en 2022. La criminalidad violenta en espacios públicos disminuye, mientras la ciberdelincuencia gana peso.
Los delitos sexuales siguen siendo minoría en número, pero su crecimiento y fuerte impacto social obligan a situarlos como prioridad política y operativa, especialmente en prevención y atención a las víctimas.
Seguridad real frente a seguridad percibida
Pese a estos datos, la percepción de seguridad ha caído cerca de un punto. El estudio atribuye este fenómeno a la mayor exposición mediática a sucesos, al impacto de las redes sociales, a una sensibilidad creciente frente al incivismo y a unas expectativas más altas hacia las instituciones públicas.
Los expertos subrayan que buena parte de las preocupaciones vecinales se relacionan más con la convivencia diaria —ruido, suciedad o vandalismo— que con delitos graves, una realidad que también aparece en los talleres de seguridad de los barrios.
Un modelo comunitario y preventivo
El informe concluye que Bilbao sigue siendo una ciudad percibida como segura, con una policía bien valorada, pero con retos claros en seguridad nocturna, incivismo y comunicación institucional. Propone reforzar un modelo de seguridad comunitario, basado en la prevención, la cercanía policial, la coordinación con servicios sociales y una estrategia más transparente y pedagógica.