Vuelven a instalar andamios en el edificio de Telefónica de Gorliz. Esto pone en riesgo el nido de cigüeñas situado en la parte alta de la torre. Hecho que ya ocurrió hace un año y que Ekologistak Martxan vuelve a denunciar. La organización ecologista ha recibido el aviso de la instalación de los andamios. Estas estructuras ponen en riesgo a las aves, que se encuentran en época de reproducción.
Instalación del andamio
El miércoles 18 de febrero, Ekologistak Martxan ha conocido el inicio de la instalación de la estructura a través de una vecina del municipio. Esta situación fue denunciada por la organización ecologista un año antes, ya que estas actuaciones suponen una gran amenaza para la especie. Las cigüeñas se encuentran protegidas en época de cría y, debido a este hecho, consiguieron paralizar las obras.
Las obras generan un gran estrés en estas aves, pudiendo incluso fomentar el abandono del lugar si continúan los trabajos. Durante la temporada reproductiva, cualquier alteración del entorno donde se encuentra su nido puede desencadenar consecuencias catastróficas en la viabilidad de la nidada y el éxito reproductor de la pareja.
Este animal se incluye en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas, por lo que su nido, aun ubicándose en edificaciones humanas, goza de protección legal durante todo el año, especialmente en época de reproducción.
Las alteraciones que puedan modificar su comportamiento o pongan en riesgo su descendencia se consideran una infracción administrativa e incluso un delito contra la fauna silvestre, de acuerdo con la legislación vigente.
Exigencias de Ekologistak Martxan
Desde la organización Ekologistak Martxan han dado a conocer la situación a Basozainak, el servicio forestal de la Diputación de Bizkaia. Exigen la paralización inmediata de las obras, al menos hasta que los polluelos hayan nacido y alcanzado un tamaño que minimice el riesgo de abandono. Además, solicitan la intervención de la Diputación Foral de Bizkaia y de la Ertzaintza. Todo ello con el objetivo de garantizar que la normativa vigente de protección de especies y sus hábitats se cumpla.
El colectivo solicita a las administraciones públicas que refuercen los protocolos de inspección y control previo de obras. Asimismo, reclaman la incorporación de criterios de prevención y respeto hacia la biodiversidad en la gestión urbanística. Afirman que la conservación de la biodiversidad no puede depender del azar ni de las denuncias vecinales, sino de políticas públicas activas, responsables y comprometidas con la fauna silvestre.