El sindicato LAB ha comparecido para denunciar el despedido de su delegado sindical y la sanción a tres trabajadores. Desde el colectivo de Amarradores del Puerto de Bilbao, comunican que están ante una estrategia deliberada de represión sindical y de provocación directa a la plantilla.
De hecho, David Lorente, miembro del sindicato, ha explicado que no hay «motivos económicos», ya que la empresa siempre ha sido solvente, incluso en crisis como la de 2008 o la pandemia.
Ataques a la plantilla
Estas dos últimas medidas de la empresa P&O Reyser, han sido «la gota que colmado el vaso» para la plantilla, según explica el sindicalista. El conflicto con la empresa comenzó cuando se realizó una modificación en las condiciones laborales de los y las trabajadores. El juez, estimó las pretensiones de los amarradores e indicó que no existía causa que justificará esta decisión de la empresa.
Aún así, lejos de rectificar, la empresa ha contratado a 18 trabajadores en invierno con el mismo horario. Tal y como han confirmado desde el sindicato, estas personas no tenían «ni formación ni cualificación». Además, recogían materiales en terminales de Petronor que no eran aptos ni seguros para usarlos en la mar. Una medida, que «atenta contra la seguridad de los trabajadores», explica el sindicalista.
Exigencias
Desde la plantilla, exigen de manera inmediata la readmisión del delegado sindical despedido y la retirada de las sanciones impuestas estos últimos días. Asimismo, demandan la retirada definitiva de la modificación sustancial de las condiciones de trabajo.
En caso de que estas reclamaciones no sean fructíferas, David Lorente, en nombre de toda la plantilla, ha informado que activarán todas las herramientas jurídicas y sindicales.