Loiu está más cerca que nunca de hacer realidad el mayor desarrollo residencial de los últimos 25 años. El Ayuntamiento ha conseguido la autorización imprescindible de los tres entes aeroportuarios —Aena, Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) y Enaire— junto al Ministerio y Aviación Civil, para poder construir 400 viviendas en el sector Ariztondo-Txiline, unos terrenos condicionados por las servidumbres aeronáuticas del Aeropuerto de Bilbao.
No era un trámite menor. Era, literalmente, ahora o nunca.
“El tiempo jugaba en contra. No solo había que obtener la aquiescencia y el plácet de los entes, sino que además había que conseguirlos en tiempo récord, antes de que se elevara al Consejo de Ministros el nuevo Plan Director del Aeropuerto”, explica el alcalde de Loiu, Josu Andoni Begoña, visiblemente satisfecho tras meses de gestiones.
Reuniones en Madrid para salvar el futuro residencial
Detrás de este desbloqueo hay dos años de negociaciones, informes técnicos y reuniones en Madrid. El propio alcalde encabezó los encuentros con responsables ministeriales y organismos aeronáuticos para defender el futuro del municipio.
“El trabajo, la lucha y la insistencia ante el Ministerio y Aviación Civil ha sido incansable. Si el Consejo de Ministros hubiese aprobado el nuevo Plan Director antes de obtener los permisos, la construcción de nueva vivienda habría quedado paralizada para siempre. El logro obtenido es un hito histórico”, subraya.
La amenaza era real: la actualización de las servidumbres aéreas podía haber condicionado de forma irreversible cualquier crecimiento residencial en Loiu. De ahí la urgencia y la trascendencia de las gestiones realizadas en la capital.
Un nuevo barrio para garantizar el relevo generacional
El desarrollo en Ariztondo-Txiline abarca más de 157.000 metros cuadrados y permitirá la construcción de 400 viviendas —protegidas, libres y adosados— en una prolongación natural del barrio de Zabaloetxe. Tras un cuarto de siglo sin nuevas promociones públicas, el proyecto supone un giro estratégico para el municipio.
“Nuestra prioridad en el ámbito de la vivienda son los jóvenes del municipio. Tendremos vivienda real que contribuirá a que puedan independizarse. Es un paso fundamental para poder ser un nuevo municipio”, afirma Begoña.
El Ayuntamiento ya ha aprobado el proyecto de reparcelación de la Unidad de Ejecución 1, un trámite clave para reorganizar parcelas y poder iniciar la urbanización. Las obras de las dos rotondas previstas, esenciales para la movilidad del actual y futuro Loiu, ya han comenzado.
“Hemos trabajado arduamente para sacar adelante el proyecto residencial más importante de Loiu del último cuarto de siglo. La aprobación de la reparcelación supone el punto final en todo el complejo proceso de la nueva vivienda”, recalca el regidor.
El plan, respaldado por unanimidad política, no solo transformará la fisonomía del municipio, sino que abre la puerta a un crecimiento ordenado y planificado. Para un pueblo históricamente condicionado por su proximidad al aeropuerto, la operación no es solo urbanística: es estratégica, demográfica y casi generacional.