Durante más de una década, José Pascual no solo ha conducido un taxi. Ha garantizado acceso a hospitales, centros de salud, supermercados y mercadillos a decenas de vecinos del Valle de Losa, una comarca sin autobuses ni transporte a la demanda. Su jubilación el próximo 29 de marzo deja al municipio ante un escenario de aislamiento aún mayor.
Nacido en Barakaldo y afincado en Castresana de Losa desde 2014, José ha trabajado los siete días de la semana, sin vacaciones ni festivos, convirtiéndose en un servicio esencial para una población envejecida y sin vehículo propio. “Hay que tener un poco de empatía”, explica, consciente de que muchos de sus clientes tienen 70 u 80 años y dependen de él para todo. “Hay que pensar un poco en que el día de mañana nos puede tocar a nosotros”, reflexiona.
Mucho más que un taxi
Sus trayectos más habituales han tenido un destino claro: hospitales y consultas médicas. “La mayoría de los servicios son médicos, hospitales… y luego compras, recados”, resume. Los viajes a Miranda de Ebro y Burgos se repiten semana tras semana, igual que los desplazamientos al Centro de Salud o al mercadillo de Quincoces de Yuso.
José no se limita a conducir. Si hace falta, acompaña a sus clientes dentro del supermercado o les ayuda con las bolsas. “La movilidad de una persona de 80 años no es la misma que cuando tenemos 18”, señala. “Cuando se puede o se necesita, hay que echar una mano”.
Vínculo especial
Tras doce años, la relación con sus pasajeros va mucho más allá de lo profesional. “Tengo muy buena relación con todo el mundo”, reconoce. “Después de tantos años se crea un vínculo más especial”. Por eso, lo que más le pesa de la jubilación no es dejar el volante, sino a las personas. “Si de la noche a la mañana lo cortas, se echará en falta”, admite. “Antes de cortarlo ya se está echando en falta”.
También preocupa qué ocurrirá a partir de ahora. En el Valle de Losa no hay autobuses ni transporte a la demanda, una situación que José considera incomprensible. “El transporte a la demanda existe en otras zonas, pero aquí no”, lamenta. “Pagamos impuestos igual que los demás”. Los usuarios tendrá que utilizar el servicio de taxi que llega desde Medina de Pomar o Espinosa de los Monteros, con el aumento de precio que eso conlleva.