Territorio Obarenes: el nuevo destino sostenible que impulsa el norte de Burgos tras el cierre de Garoña

Veintitrés municipios de Las Merindades y La Bureba impulsan el entorno de la antigua Garoña como destino de naturaleza, patrimonio y turismo
Imagen del pueblo de Oña / www.territorioobarenes.es

El norte de Burgos inicia una nueva etapa. Tras el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña, el territorio que durante décadas convivió con la actividad industrial mira ahora al futuro con una propuesta ilusionante y ambiciosa: nace Territorio Obarenes, una marca conjunta que agrupa a 23 municipios decididos a convertir su riqueza natural, histórica y cultural en motor de desarrollo sostenible.

Frías, Oña, Medina de Pomar, Santa Gadea del Cid o Pancorbo son solo algunos de los nombres que forman parte de este proyecto que quiere situar a Las Merindades y La Bureba en el mapa del turismo rural de calidad. Un destino que siempre estuvo ahí, pero que ahora se presenta con una identidad clara y una estrategia común.

Los “fiordos burgaleses”, el gran reclamo natural

Uno de los grandes iconos de este nuevo impulso son los ya conocidos como “fiordos burgaleses”, un sorprendente paisaje fluvial en el entorno del Parque Natural Montes Obarenes–San Zadornil. Desfiladeros, cortados rocosos y bosques que cambian de color según la estación dibujan un escenario que muchos comparan con estampas escandinavas.

La experiencia se completa con un barco electrosolar que desde 2025 permite navegar por este entorno privilegiado. Más de 10.000 viajeros ya han descubierto desde el agua una imagen desconocida del norte de Burgos, bajo la silueta del Pico Humión y entre encinas, hayas y quejigos.

Turismo activo y experiencias con identidad propia

Territorio Obarenes apuesta fuerte por el turismo activo y respetuoso con el entorno. Cinco nuevas vías ferratas permiten adentrarse en los desfiladeros con distintos niveles de dificultad. La de Silanes, con puentes colgantes y tirolina, se perfila como uno de los grandes atractivos para los más aventureros, mientras que Pancorbo ofrece una opción ideal para iniciarse.

A ello se suman miradores ornitológicos, rutas cicloturistas conectadas y una red de bicicletas eléctricas que facilitan recorrer el territorio sin invadirlo. La filosofía es clara: disfrutar de la naturaleza sin dañarla.

Pero la propuesta va más allá. El proyecto impulsa el turismo experiencial, con empresarios locales como protagonistas. Apiturismo, granjas ecológicas de oveja churra, cervezas artesanales con sabores singulares, campos de lavanda, vuelos en globo o propuestas sensoriales en plena naturaleza convierten al visitante en parte activa del territorio. Aquí no se viene solo a mirar, se viene a vivir.

Pueblos con historia que miran al futuro

El patrimonio es otro de los pilares del proyecto. Frías, considerada la ciudad más pequeña de España, impresiona con sus casas colgadas y su castillo medieval. Oña y Medina de Pomar evocan la Castilla histórica con el Monasterio de San Salvador y el Alcázar de los Condestables como referentes. Santa Gadea del Cid, con su trazado medieval, mantiene intacto su carácter fronterizo.

Enclaves como Tobera, con sus cascadas, o el desfiladero de Pancorbo completan un mosaico de pueblos que conservan la esencia rural y que ahora encuentran en el turismo sostenible una oportunidad para fijar población y generar actividad económica.

Autocaravanas y economía de proximidad

El auge del turismo itinerante también tiene cabida en esta estrategia. Municipios como Miraveche, Silanes o Santa Gadea del Cid han reforzado o creado áreas específicas para autocaravanas, con servicios adaptados y una apuesta clara por ordenar este tipo de visitante, cada vez más presente en España y Europa.

Se busca atraer a un viajero autónomo, respetuoso y comprometido con el consumo local, capaz de dinamizar comercios, bares y productores del entorno. Un modelo alineado con el slow travel y la economía de proximidad.

Un modelo de desarrollo para el norte de Burgos

Territorio Obarenes forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) Garoña, impulsado por la Diputación de Burgos a través de SODEBUR y financiado con fondos europeos Next Generation EU. El objetivo es claro: consolidar este microdestino rural como ejemplo de transición verde, digitalización y competitividad turística.

Para muchos vecinos de Las Merindades y La Bureba, este proyecto no es solo una marca turística, sino una oportunidad real de futuro. Una manera de demostrar que el norte de Burgos tiene recursos, identidad y capacidad para reinventarse sin perder su esencia.


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