La llegada del snus a Bizkaia ha encendido las alarmas entre el personal sanitario. En El Madrugador, Jon ha entrevistado a una sanitaria del servicio de urgencias del Hospital de Cruces, que ha relatado un caso real atendido hace solo unos meses y que refleja la peligrosidad de este producto, especialmente entre la gente joven.
La profesional explica que un joven llegó a urgencias con media cara paralizada y un brazo sin movilidad tras colocarse una bolsita de snus en la encía durante una noche de fiesta. “Pensábamos que había consumido otra sustancia”, reconoce, “pero las analíticas salieron limpias: todo fue provocado por el snus”.
“Entra directo a la sangre”
La sanitaria admite que ni ella ni la mayoría del personal conocían este producto hasta ese momento. “No lo habíamos oído nunca”, explica, subrayando que el efecto es mucho más rápido e intenso porque la nicotina entra directamente al torrente sanguíneo a través de la saliva. Según señala, esa rapidez provoca una sensación fuerte que algunos jóvenes buscan como sustituto de otras sustancias. «Impresionó mucho verlo», asegura.
El paciente evolucionó favorablemente y los síntomas desaparecieron, pero el impacto fue grande. “El susto fue enorme. El 99% del personal no creía que no hubiera nada más detrás hasta ver los resultados”, afirma.