La superioridad estadounidense en el baloncesto cada vez está más en entredicho. No solo por la proliferación de estrellas extranjeras en la NBA, también por los resultados que la selección norteamericana consigue en varios torneos internacionales, donde su dominio no es ni mucho menos aplastante. Donde todo se democratiza es en las ventanas FIBA, donde muchos combinados no pueden contar con sus mejores jugadores y podemos vivir auténticas sorpresas como la que se ha dado en la madrugada de este viernes. Estados Unidos ha hincado la rodilla ante la República Dominicana de dos exjugadores del Bilbao Basket.
Hablamos de Omar Silverio, ahora en Estudiantes, y de Ángel Delgado, actualmente en las filas del Trabzonspor turco. Este último fue, sin lugar a dudas, uno de los héroes de este épico triunfo por 87-79 gracias a sus 11 puntos y 8 rebotes. Aunque el jugador más destacado fue Jassel Pérez, del Covirán Granada, con un doble-doble.
Si bien Estados Unidos presentó un equipo de circunstancias, sin jugadores NBA ni de primera línea europea, y donde los nombres más conocidos quizás sean Elfrid Payton y James Wiseman, con momentos de relativa brillantez en la mejor liga del mundo. Pero el combinado dominicano tampoco pudo contar con nombres tan destacados como el de Jean Montero o Chris Duarte, estrellas de Valencia Basket y Unicaja, o del NBA Karl-Anthony Towns.

Un triunfo épico para Ángel Delgado
«Nos faltan muchos jugadores para nuestro equipo. Lo hicimos por nuestro país y nuestras familias. Todos dudaban que pudiéramos ganar este partido porque el grupo que vino aquí tiene muchos jóvenes y muchos jugadores que solo actúan en la República Dominicana. Les dije en el medio tiempo que podíamos hacerlo», declaró el expívot del Bilbao Basket Ángel Delgado a la conclusión del encuentro.
Cabe recordar que son cinco los MIB involucrados en las ventanas europeas. Melwin Pantzar (Suecia), Harald Frey (Noruega), Martin Krampelj (Eslovenia), Margiris Normantas (Lituania) y Tryggvi Hlinason (Islandia). Estos dos últimos se verán las caras en un curioso enfrentamiento.
