Los pasados 24, 25 y 26 de febrero las trabajadoras de los comedores de los colegios público de Euskadi están llamadas a una huelga que ha sido muy criticada por algunos padres y madres. Una trabajadora que ha hecho este paro ha hablado con nosotros en Vaya Domingo, en Radio Nervión. Nos ha recordado que no sólo piden un aumento de salario sino que se contrate más personal para cuidar mejor a los escolares. «Cada monitora se encarga de 36 niños y hay que darles de comer en 40 minutos. Hay que llevarles a que se laven las manos, ponerles la comida, que coman, estar pendientes de los que tienen necesidades especiales.»
Lo cierto es que el tiempo del jantoki son dos horas aproximadamente, pero no todo el es para comer. La mayoría es para estar en el patio en donde «la situación es casi pero porque las monitoras se encargan de más niños y niñas. Es muy complicado atenderles. Por ello los padres deberían entender que no hacemos daño a los niños con la huelga, pedimos mejoras para ellos».
Pueden comer los bocadillos pero fuera del colegio
Según palabras de esta oyente y trabajadora de un comedor escolar, no es cierto que no se deje a los escolares comer los bocadillos que llevan de casa. «Pueden llevar bocata pero tienen que comerlo fuera del colegio porque si las monitoras están en huelga no hay nadie responsable, y si les pasa algo comiendo, ¿de quién es la culpa? Pueden comerlo pero fuera del colegio».