La empresa Aldetu SA, lleva produciendo piezas para automoción más de 40 años. Y ahora, viven las últimas semanas antes de que los 47 trabajadores de la plantilla sean despedidos con el cierre de la empresa. Tras tres reuniones correspondientes para la negociación del ERE, han comunicado a la plantilla que a finales de marzo, sin saber un día en concreto, se cierra la empresa.
Toda una vida
Aitor, de 58 años, es uno de los trabajadores que componen la plantilla, y ha contado en El Madrugador como están viviendo estas últimas semanas antes de cerrar un capítulo de sus vidas. «Es muy duro, llevamos muchos años trabajando juntos, y de repente todo se acaba», explica Aitor muy emocionado. Además, la mayoría de trabajadores son de la misma edad, de más de 50 años. «Lo perdemos todo. Toda una vida. Hemos visto crecer a familias e hijos», afirma Aitor. Así pues, estas semanas, los trabajadores de Aldetu acuden al trabajo sin saber cuando será su último día.
Últimos años
Aunque no de manera tan grave como ahora, los trabajadores se han tenido que enfrentar a situaciones muy difíciles, que dejaban en el aire su futuro. En febrero de 2024 la empresa entró en Concurso de Acreedores y en noviembre de ese mismo año en liquidación. En octubre del último año les comunicaron que el 31 de diciembre iba a cerrarse la empresa, pero se ha ido retrasando hasta día de hoy. Durante el mes de febrero, con el procedimiento judicial del ERE de extinción, tras tres reuniones, les han comunicado el cierre en marzo.
Por otro lado, este mismo verano, una empresa realizó una propuesta de compra, pero fue rechazada. Una de las condiciones era reducir de manera notable (28 de 47) el número de trabajadores, por lo que se negaron rotundamente.
Indemnización
La empresa ha comunicado que tendrán una indemnización, pero con esa compensación económica, no podrían vivir. Esta indemnización será por parte de Fogasa, ya que la empresa no va a pagar nada. La compensación consta de «20 días por año trabajado, 12 mensualidades», explica Aitor. Así que muchos trabajadores, después de toda una vida en Aldetu, se ven en la situación de que tienen que empezar de cero. El trabajador ha querido agradecer el cariño y apoyo de la gente, a falta de la ayuda institucional.