El recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a poner en primera línea un conflicto que ya llevaba más de cuarenta años activo, desde que el Ayatolá Khomeini depusiese al sha de Persia para imponer un régimen chiita. En Radio Nervión hemos charlado con Armando Jiménez, profesor de la Universidad Francisco de Vitoria para tratar de arrojar luz sobre esta guerra y las consecuencias que podemos sufrir los ciudadanos en Euskadi.
«Hay una amenaza real de armamento o de posibilidades de que desarrollen bombas nucleares en Irán«, asevera Jiménez. «Es un país rico por los ingresos que tienen de petróleo y con capacidades tecnológicas y económicas que pongan en riesgo la seguridad de toda la región, e inclusive de los Estados Unidos porque en muchas declaraciones han propuesto la muerte de americanos, israelitas y la desaparición del Estado judío en la región de Medio Oriente», añade.
Otro factor clave es el régimen totalitario que ha oprimido a la población, principalmente en los últimos meses. «Hace más de 40 años era un país donde convivían cristianos, judíos, la segunda población más grande de judíos después de Israel y zoroastristas junto con musulmanes. Ahora se han han desaparecido cualquier otro grupo que no sean los musulmanes shiitas», explica. Y asegura que «hace dos meses mataron a más de 35 mil personas simplemente por el hecho de protestar, o que hace dos años mataron a una chica porque no traía bien puesto el burka».
Una amenaza importante para Europa
Jiménez explica además que Irán «estaba procesando uranio, que es el ingrediente básico para la construcción de bombas atómicas», lo que supondría «un riesgo de dimensiones globales», sumado a su armamento de «mediano y largo alcance como los misiles y drones que han mostrado».
Otro factor clave es que financian el terrorismo en la región, a grupos como Hamás, Hezbollah o los hutíes en Yemen.
Puede afectar a la gasolina y sus derivados
No escapa a nadie que Irán y Oriente Medio son regiones claves para la economía internacional, principalmente por el petróleo y el gas natural. La decisión tomada por el gobierno iraní de bloquear el estrecho de Ormuz ya está dejándose notar en la economía.
«En dos días el barril de Brent ha pasado de 66 a 77 dólares, y puede llegar a subir a 88, 90 o más de 100 dólares», pronostica Jiménez. «Esto tendría implicaciones tanto en el costo de la gasolina y otros derivados del petróleo como en la inflación global, el turismo y el flujo de personas entre Asia, Medio Oriente y Europa«, concluye.