La huelga en los comedores escolares de gestión directa de Euskadi ha perdido fuerza este martes después de que LAB anunciara la desconvocatoria de los paros previstos hasta el 12 de marzo. El motivo: un preacuerdo de convenio alcanzado con la patronal que el sindicato considera un paso adelante en las condiciones laborales y salariales de las monitoras del sector. CCOO y UGT también han respaldado el texto.
LAB cuenta con el 54% de la representación en la mesa negociadora, lo que otorga peso suficiente al preacuerdo para alterar el curso del conflicto. El sindicato ha subrayado que los avances conseguidos son fruto de la movilización sostenida de las trabajadoras durante las últimas semanas, que incluyó tres jornadas de paro en la última semana de febrero.
ELA se desmarca
No todos los sindicatos convocantes comparten la valoración. ELA ha rechazado sumarse al preacuerdo al entender que no cubre las exigencias mínimas de las plantillas. El sindicato denuncia que la propuesta patronal no garantiza el poder adquisitivo de las trabajadoras y deja fuera reclamaciones que considera irrenunciables: una jornada mínima garantizada, mejoras en los complementos por incapacidad temporal y estudios de carga de trabajo que ajusten las condiciones a la realidad del sector.
ELA también ha cargado contra los servicios mínimos decretados para la huelga, a los que califica de excesivos, y ha acusado al Gobierno Vasco de alinearse con los intereses empresariales. El sindicato mantiene que la presión en la calle sigue siendo la única vía para avanzar en la negociación.
Las movilizaciones previstas para los próximos días incluyen concentraciones el miércoles en las delegaciones territoriales del Gobierno Vasco y un acto conjunto el jueves en la plaza de la Virgen Blanca de Vitoria-Gasteiz.