Bizkaia inyecta casi 2,5 millones en el campo para asegurar el futuro del primer sector

El Suspertze Plana activa 14 medidas para mejorar la rentabilidad de las explotaciones y el relevo generacional
Elixabete Etxanobe y Arantza Atutxa con representantes del primer sector / Bizkaia.eus

Bizkaia ha reforzado su apuesta por el primer sector con una inversión cercana a los 2,5 millones de euros durante el primer año de aplicación del Suspertze Plana, una estrategia diseñada junto al propio sector agrario para fortalecer la actividad en el medio rural. La Diputación Foral ha movilizado en concreto 2,48 millones de euros, superando los 2,04 millones inicialmente previstos. Las medidas ya han permitido mejorar pastizales en distintos montes del territorio, apoyar 230 proyectos de modernización agraria y reforzar los controles sanitarios en explotaciones ganaderas.

La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, ha subrayado el valor estratégico del sector primario. “Estar al lado del primer sector no es solo una cuestión económica. Los baserritarras gestionan nuestro territorio, mantienen vivo el medio rural y garantizan una producción alimentaria cercana y de calidad”, ha señalado. El balance del plan se ha presentado junto a la diputada foral de Medio Natural y Agricultura, Arantza Atutxa, y representantes de organizaciones agrarias como EHNE, ENBA y la asociación Lursail.

Cinco ejes estratégicos para garantizar el futuro del sector

El Suspertze Plana se estructura en 14 medidas agrupadas en cinco ámbitos clave: base territorial, sanidad animal, relevo generacional, rentabilidad de las explotaciones y vidabilidad, un concepto que pone el foco también en la calidad de vida de las personas que trabajan en el sector. Estas áreas fueron definidas tras un proceso participativo con agentes agrarios de Bizkaia, que identificaron los principales retos que afronta la actividad en el territorio.

Mejoras en montes y pastizales para facilitar el acceso a la tierra

Uno de los grandes desafíos del sector agrario en Bizkaia es el acceso a la tierra, marcado por la presencia de pequeñas explotaciones familiares en valles y laderas. Durante el primer año del plan se han destinado 191.000 euros a la mejora de pastizales en montes públicos y parcelas del fondo de suelo agrario. Las actuaciones se han desarrollado en zonas como Oiz, Kolitza (Balmaseda), Galdames, Gatika, Ea, Orduña o Arroletza (Barakaldo). Los trabajos han incluido desbroces, acondicionamiento de pistas, instalación de abrevaderos o habilitación de pasos ganaderos. Además, se han agilizado los trámites para cambiar el uso de monte a pastizal y se han puesto en marcha ayudas para el pastoreo virtual mediante collares electrónicos, que permiten gestionar el ganado sin necesidad de vallados.

Entre los proyectos destacados figura Negubaso, en Gorbeialdea, con una inversión de 180.000 euros para impulsar el uso de montes bajos durante el invierno mediante sistemas de silvopastoreo. El plan también contempla medidas innovadoras como la primera actuación de quemas controladas en el Valle de Karrantza, destinada a mejorar la gestión de pastos y prevenir incendios forestales.

Refuerzo de la vigilancia sanitaria en explotaciones ganaderas

La sanidad animal es otro de los pilares del plan, especialmente en un territorio con fuerte presencia ganadera. En este primer año 601 explotaciones han implantado ya la figura del veterinario de explotación, dentro del nuevo plan sanitario, con la participación de 12 profesionales y una inversión superior a 107.000 euros.Además, se han intensificado las actuaciones de control sobre la fauna silvestre, lo que ha permitido reducir de forma notable los daños en explotaciones agrarias.

Relevo generacional para garantizar la continuidad del campo

El envejecimiento del sector es uno de los principales retos. La edad media de quienes trabajan en el ámbito agrario ronda los 49 años, y 116 explotaciones profesionales podrían enfrentarse a un relevo en los próximos cinco años. Para facilitar esa transición, la Diputación ha puesto en marcha una oficina de intermediación y un banco de explotaciones, herramientas pensadas para conectar a quienes se jubilan con personas interesadas en continuar con la actividad agraria. El plan incluye también ayudas de hasta 50.000 euros para el traspaso de explotaciones, en función de la edad del relevo y de la fórmula de transmisión.

Más inversión y mayor presencia de mujeres baserritarras

Otra de las medidas destacadas ha sido la reforma del decreto foral de inversiones agrarias. Por primera vez en 2025 la convocatoria se mantiene abierta durante todo el año, lo que ha permitido aumentar las solicitudes un 29%, hasta alcanzar 230 expedientes. Además, se ha registrado un incremento del 40% en solicitudes presentadas por mujeres baserritarras, reflejo del creciente protagonismo femenino en el sector. Las inversiones se han distribuido en distintos subsectores: vacuno de leche (1,26 millones de euros), vacuno de carne (1,06 millones), ovino (557.000 euros) y horticultura en invernadero (250.000 euros), entre otros.

El Suspertze Plana también ha impulsado proyectos vinculados al txakoli de Bizkaia. Entre ellos destacan iniciativas de ecologización de viñedos y un programa de hibridación de la variedad Hondarrabi Zuri. El objetivo es reducir los tratamientos fitosanitarios y avanzar hacia una viticultura más sostenible.


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