“La anchoa buena se está pagando a unos 3 euros el kilo en la lonja”: así arranca la costera en Euskadi

Juan Carlos Royo explica que los barcos faenan estos días muy cerca de la costa vasca siguiendo el movimiento de los bancos de pescado
Juan Carlos Royo / cedidas por Juan Carlos Royo

La costera de la anchoa ya ha comenzado en el Golfo de Bizkaia y en los últimos días una imagen ha llamado la atención de muchos vecinos de la costa: decenas de barcos faenando muy cerca de tierra, especialmente frente a la zona de Castro y la costa vizcaína.

La explicación está en el movimiento de los bancos de pescado. La anchoa se ha acercado a la costa, lo que permite a la flota pesquera trabajar en puntos relativamente cercanos. Así lo explica Juan Carlos Royo, propietario de Anchoas Royo, que sigue muy de cerca el desarrollo de la campaña. “Estamos en plena costera de la anchoa. Ayer estaban a la altura de Castro y Sopela, y los bancos se han movido hacia esta zona, enfrente de Matxitxako”, relata en El Madrugador de Radio Nervión. “Por eso hay tantos barcos faenando aquí”.

Según explica, los barcos trabajan con cupos limitados, que suelen rondar entre 8.000 y 10.000 kilos por embarcación, lo que provoca que a medida que completan la captura vayan entrando en puerto para descargar.

El precio de la anchoa en lonja

El arranque de la campaña también marca las primeras referencias de precio. La cotización depende del tamaño y de la calidad del pescado, además de las condiciones del mar.“Ayer hubo mal tiempo y la anchoa buena del día se pagó sobre 3 euros el kilo en la subasta”, explica Royo. En cambio, la capturada durante la noche suele venderse algo más barata: “Las de noche estaban sobre 1,20 o 1,25 euros”. Ese precio se incrementa cuando llega al consumidor final. Según estima el propio Royo, en pescadería el precio suele duplicarse aproximadamente. “Si en lonja está a tres euros, en pescadería puede estar en torno a siete”.

El trabajo detrás de cada kilo de anchoa

El empresario recuerda que detrás de ese precio final hay muchos costes que el consumidor no siempre ve. “Pensamos que si uno compra a tres y vende a siete gana cuatro euros, pero no es así”, explica. “Hay que levantarse a las cuatro de la mañana, pagar seguridad social, transporte, luz, impuestos, personal… Todo eso vale muchísimo dinero”.

Por eso insiste en que el margen real es mucho menor de lo que parece. “Al final igual te quedas con 50 céntimos, en el mejor de los casos”.La costera de la anchoa es uno de los momentos más esperados del año para la pesca del Cantábrico. Durante estas semanas, la flota del Golfo de Bizkaia sigue los movimientos de los bancos que migran por la costa, generando jornadas intensas en el mar y también en las lonjas.


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