Bilbao volverá a convertirse en un gran escaparate del trabajo artesanal con la llegada de ESKUTARTIE, la feria de artesanía que se celebrará del 27 de marzo al 6 de abril en el Paseo del Arenal. La cita, organizada por la asociación Arbaso, alcanza ya su 15ª edición y reunirá a 30 talleres artesanos que mostrarán y venderán sus productos directamente al público.
En un momento en el que las compras rápidas y la producción en masa dominan el mercado, los artesanos reivindican el valor de los objetos hechos a mano, únicos y con historia. Desde joyería y cerámica hasta textil, cosmética natural o marroquinería, la feria ofrece una amplia variedad de oficios y piezas elaboradas de forma artesanal.
“No es lo mismo una feria de artesanía que un mercadillo”
Uno de los objetivos de la feria es precisamente explicar al público qué hay realmente detrás de cada producto. Verónica García, presidenta de Arbaso y artesana, insiste en que muchas veces existe una idea equivocada sobre este tipo de eventos.
“Hay bastante confusión. Intentamos educar a la gente porque no es lo mismo una feria de artesanía que un mercadillo. No es reventa, lo hacemos nosotros mismos”, explica.
Los artesanos defienden que su trabajo es una profesión con requisitos y controles como cualquier otra actividad. “Es un oficio, vivimos de ello y tenemos que cumplir con toda la legislación”, añade García.
Del laboratorio al puesto de venta
En el caso de Verónica García, su trabajo demuestra hasta qué punto la artesanía puede ser también técnica y especializada. Es química y elabora cosmética natural artesanal, un proceso que comienza mucho antes de que el producto llegue al público.
“Yo empiezo desde la formulación. Pienso qué necesita cada tipo de piel, selecciono los ingredientes, cumplo con todos los requisitos legales y después empieza la fabricación”, explica.
El proceso es largo y minucioso. “Cada producto lleva mucho tiempo. Primero formulamos, luego fabricamos los lotes y tienen que cumplir ciertos requisitos antes de poder venderlos”, señala.
Artesanía contemporánea y nuevos materiales
La artesanía actual también evoluciona con los tiempos. Fernando Cabo, del taller de marroquinería Revoluciona, explica que el sector combina tradición con innovación.
“El artesano tiene que adaptarse a los nuevos tiempos. Las técnicas siguen siendo artesanales, pero también incorporamos nuevos materiales o tendencias”, afirma.
En su caso, el proceso creativo comienza estudiando lo que busca el público. “Primero vemos las tendencias, luego hacemos bocetos, prototipos y finalmente fabricamos las piezas en cuero”, detalla.
Su taller produce desde bolsos y cinturones hasta piezas por encargo, y recuerda que el trabajo artesanal siempre implica un proceso más complejo que el de un producto industrial.
El valor de hablar con quien crea el producto
Para los artesanos, ferias como ESKUTARTIE son fundamentales porque permiten el contacto directo con el público. Algo que, según dicen, se pierde en el comercio digital.
“Aquí estás hablando con la persona que fabrica el producto y le puedes preguntar cualquier cosa”, explica Fernando Cabo.
Ese diálogo directo también les permite entender mejor lo que busca la gente. “Vemos lo que les gusta, lo que demandan y eso nos ayuda a mejorar”, añade.
Un escaparate cultural y económico para Bilbao
Además de su valor comercial, los organizadores destacan que la artesanía también forma parte del patrimonio cultural.
“Las ferias de artesanía son una mezcla muy interesante: por un lado promoción económica y por otro cultura y patrimonio”, señala Verónica García.
Durante diez días, los visitantes podrán recorrer los puestos, descubrir cómo trabajan los artesanos e incluso conocer de primera mano la historia que hay detrás de cada pieza.
Porque, como recuerdan los propios artesanos, cada objeto cuenta algo más que su propio diseño: representa horas de trabajo, conocimiento y creatividad.
Por eso, desde la organización invitan a vecinos y turistas a acercarse al Arenal y descubrir una feria que ya se ha convertido en un clásico de la primavera bilbaína. Y este año, además, prometen novedades. “Habrá sorpresas, así que merece la pena pasarse por la feria”, adelantan.