El comité de empresa de Tubos Reunidos ha denunciado públicamente lo que considera una “grave campaña de presión, manipulación y desinformación” en torno al conflicto laboral que afecta a la plantilla de Amurrio. Los representantes de los trabajadores han reafirmado su decisión de continuar con la huelga indefinida en defensa del empleo y del futuro industrial de la compañía.
Falta de participación de las instituciones
La plantilla rechaza el relato empresarial que presenta el proceso como voluntario. Aseguran que las salidas de trabajadores no son decisiones libres, sino consecuencia de presiones y de un contexto sin alternativas reales. Denuncian además que se pretende minimizar el impacto del plan, que incluye la destrucción de 301 puestos de trabajo, el cierre de la acería y la externalización de la logística. El comité sostiene que el verdadero debate no debe centrarse en si las salidas son voluntarias. Más bien en las razones que justifican la eliminación de empleo y el desmantelamiento de capacidades industriales.
Los representantes de los trabajadores también critican la falta de participación real en el proceso. Según las Zuriñe Miranda, representante de los trabajadores de Tubos Reunidos, las decisiones ya estaban tomadas antes de cualquier consulta. También cuestionan el papel que están jugando las instituciones, como el Gobierno Vasco y partidos como PNV y PSOE. Los acusan de reforzar el discurso empresarial en lugar de exigir responsabilidades. Además, el comité interpela directamente a BBVA, uno de los principales accionistas, para que asuma un papel activo en la búsqueda de soluciones. Como alternativa, los trabajadores proponen la retirada del ERE, la paralización del cierre de la acería y la apertura de una negociación real sin presiones.