La mayoría de los niños, niñas y adolescentes que practican deporte en Euskadi afirma no haber vivido situaciones de violencia en este ámbito. Así lo recoge el informe ‘Percepción de los Entornos Seguros en el Deporte’, elaborado por Kunina Sports and Education con el apoyo del Gobierno Vasco.
El estudio, basado en una encuesta realizada en 2025 a 560 menores de los tres territorios históricos, señala que el 65,1% asegura no haber sufrido personalmente violencia durante su experiencia deportiva. Aun así, un 34,9% reconoce haber vivido algún tipo de situación violenta, lo que pone de manifiesto la necesidad de seguir trabajando en la prevención y la protección.
El deporte se asocia a valores positivos
La investigación muestra que la mayoría de menores relaciona el deporte con valores positivos como el trabajo en equipo, la amistad y el esfuerzo. Sin embargo, cerca del 20% afirma haber vivido o presenciado situaciones que les hicieron sentirse inseguros.
Entre los principales factores de inseguridad destacan el trato inadecuado de algunas personas adultas, como entrenadores o familiares, y actitudes hostiles entre compañeros y compañeras. Además, muchos participantes reconocen desconocer los protocolos existentes para actuar ante casos de acoso o violencia.
La violencia psicológica es la más frecuente
Entre quienes aseguran haber sufrido violencia en el deporte, el 81% señala la violencia psicológica o emocional, como gritos, insultos o violencia verbal.
El estudio también identifica un 17% de casos de violencia física, generalmente vinculada a situaciones de competición, como golpes, peleas o lesiones provocadas, mientras que un 2% menciona situaciones de violencia sexual, negligencia o comportamientos inapropiados en las gradas.
Otro dato relevante es que más de la mitad de quienes sufren violencia la comunican a personas cercanas, aunque en el 69% de los casos no se toma ninguna medida posterior, lo que puede generar consecuencias como cambios de club o abandono de la práctica deportiva.
Formación y prevención para entornos seguros
El informe concluye que, aunque la percepción general de seguridad es positiva, aún existen retos importantes para garantizar entornos deportivos plenamente seguros. Entre las recomendaciones destacan reforzar la formación de entrenadores y monitores, mejorar los canales de comunicación para que los menores puedan denunciar situaciones de violencia y promover una cultura deportiva basada en el respeto y el buen trato.
El estudio también subraya la importancia de implicar a clubes, familias e instituciones para consolidar espacios deportivos donde niños, niñas y adolescentes puedan practicar deporte con seguridad, bienestar y valores positivos.