La operación salida de Semana Santa en el aeropuerto de Bilbao ha recibido un inesperado balón de oxígeno. La huelga del servicio de handling de Groundforce, que iba a arrancar este viernes, se ha aplazado hasta el próximo lunes 30 de marzo tras un movimiento de última hora en el ámbito judicial.
Los sindicatos convocantes, CCOO, UGT y USO, han optado por retrasar el inicio de los paros para garantizar la seguridad jurídica de la plantilla, después de que la empresa cuestionara el procedimiento de convocatoria ante la Audiencia Nacional. Este paso atrás temporal evita posibles sanciones y asegura que el derecho a huelga se ejerza con todas las garantías.
Alivio para los viajeros en el momento clave
El aplazamiento supone una tregua en uno de los fines de semana con mayor movimiento del año. Durante viernes, sábado y domingo, la actividad en el aeropuerto vizcaíno se desarrollará con normalidad en facturación, embarque y gestión de equipajes, lo que permitirá a miles de pasajeros iniciar sus vacaciones sin sobresaltos.
Sin embargo, la calma será temporal. La huelga mantiene su carácter indefinido y comenzará el lunes, con paros previstos tres días a la semana —lunes, miércoles y viernes— en diferentes franjas horarias, especialmente en las horas centrales del día.
La incertidumbre se traslada a los próximos días
Con el lunes como nueva fecha marcada en rojo, la incertidumbre vuelve a planear sobre una jornada clave en plena Semana Santa. Las movilizaciones podrían afectar a vuelos y equipajes, por lo que se recomienda a los viajeros estar atentos a posibles cambios y actualizaciones del conflicto.
El aeropuerto de Bilbao evita así un primer golpe en la operación salida, pero la amenaza de incidencias sigue muy presente en los días de mayor tráfico aéreo.