Colectivos de personas con discapacidad han protagonizado la comisión de Peticiones y relaciones con la Ciudadanía de las Juntas Generales celebrada este lunes, ya que han solicitado cambios en el sistema de doble validación de la Barik en el transporte público.
Agurtzane Sotch Mendiluce, afectada por esclerosis múltiple y usuaria en silla de ruedas, ha explicado que el criterio de dependencia actual se limita a valorar la autonomía dentro del domicilio, ignorando las barreras físicas exteriores. Según ha detallado, la diferencia de altura y distancia entre el andén y el tren o el tranvía, le impide acceder de forma autónoma, obligándola a depender de la ayuda de trabajadores o terceros. «Queremos tener los mismos derechos que el resto de ciudadanos y ciudadanas; para movernos por el territorio necesitamos ayuda y que se tenga en cuenta nuestra situación», ha reivindicado.
Por su parte, Arantza Uliarte Ranea, en representación de Retina Bizkaia, ha calificado de «solución ideal» el sistema de doble validación para evitar situaciones incómodas con el personal de vigilancia, pero ha criticado que el criterio de acceso sea excluyente. Ha señalado que muchas personas con ceguera legal no obtienen el grado de dependencia, quedando excluidas de este derecho en la práctica. Asimismo, ha instado a la homogeneización de los derechos en los tres territorios históricos para evitar desigualdades en servicios interterritoriales como Lurraldebus.
Denuncian falta de criterios uniformes en las empresas de transporte
También denuncian una falta de criterios uniformes en las empresas de transporte, ya que Bilbobus permite el acceso gratuito del acompañante de la persona en silla de ruedas, pero Metro Bilbao y el tranvía lo deniega si no se presenta la nueva tarjeta de doble validación.
Como solución, proponen que el CTB cruce datos con la Diputación mediante códigos de discapacidad o permitir la entrega de informes médicos y certificados de la ONCE para tramitar la tarjeta de acompañante.