Se están consolidando como uno de los grandes fenómenos del consumo en Euskadi, especialmente en Bilbao, donde cada vez son más los clientes que optan por este modelo basado en marcas conocidas a precios muy por debajo del mercado. Lejos de ser un supermercado tradicional, Primaprix funciona como un “outlet” de alimentación, droguería y cosmética. Su clave está en comprar excedentes de grandes marcas, productos de campañas pasadas o artículos con precios más bajos en otros países, lo que le permite ofrecer descuentos habituales de entre el 25% y el 70%.
Este modelo ha conectado de lleno con un consumidor cada vez más sensible al precio. No es casualidad que la cadena haya superado los 280 establecimientos y millones de compradores en España, con un crecimiento muy fuerte en los últimos años.
Bilbao, clave en su expansión
En Bilbao, la presencia de Primaprix es ya muy visible. La cadena cuenta con varias tiendas repartidas por la ciudad, como en zonas céntricas y comerciales: Juan Ajuriaguerra, Castaños, Bidebarrieta, Gordóniz, Masustegi o Rodríguez Arias son algunos de los puntos. Además, la marca sigue creciendo en Bizkaia con nuevas aperturas en lugares como Berango, reforzando su presencia en el territorio.
¿Qué hay detrás de su éxito?
El auge no es casual. Hay varios factores que explican por qué cada vez más consumidores llenan sus bolsas en estas tiendas: Por un lado, el precio. En un contexto de inflación, muchos hogares buscan ahorrar sin renunciar a marcas conocidas, y ahí Primaprix ofrece una ventaja clara frente a supermercados tradicionales. Por otro, el efecto “caza de gangas”. El surtido cambia constantemente, lo que convierte cada visita en una experiencia distinta. Los clientes no siempre encuentran lo mismo, pero sí oportunidades.
Y, además, una propuesta diferente: no hay marca blanca dominante, sino productos de grandes firmas a precios rebajados, algo que rompe con el modelo clásico de distribución.
Un cambio en la forma de comprar
El éxito de Primaprix refleja también un cambio de hábitos. Cada vez más consumidores combinan supermercados: hacen parte de la compra habitual en cadenas tradicionales y acuden a tiendas como esta para aprovechar ofertas concretas. En ciudades como Bilbao, donde el coste de la vida sigue al alza, este tipo de establecimientos se están convirtiendo en una opción habitual para ahorrar sin renunciar a calidad.
En definitiva, Primaprix no solo vende barato. Ha sabido entender el momento y ofrecer justo lo que muchos buscan: marcas conocidas, precios bajos y la sensación de encontrar siempre una buena oportunidad.