La Diputación Foral de Bizkaia ha dado luz verde al anteproyecto del nuevo Impuesto sobre Estancias Turísticas, un tributo que afectará a todas las personas que se alojen en establecimientos turísticos del territorio a partir de 2027. La medida busca integrar esta tasa en el sistema fiscal local y permitirá a los ayuntamientos regular su aplicación dentro de unos márgenes establecidos, reforzando así su autonomía.
El impuesto se aplicará a las estancias, con o sin pernoctación, en hoteles, apartamentos turísticos, agroturismos y también a pasajeros de cruceros durante su escala en puertos vizcaínos. Se pagará por cada día de estancia, desde el inicio del alojamiento.
Quién tendrá que pagarlo y quién no
Los contribuyentes serán las personas físicas que se alojen en estos establecimientos. Sin embargo, habrá exenciones de carácter social, como personas con discapacidad superior al 65 %, dependientes, estancias por motivos de salud o programas sociales.La cuota dependerá del tipo de alojamiento y de lo que fije cada municipio, aunque habrá límites marcados por la norma. Además, se establece un máximo de pago por estancia continuada para evitar importes excesivos.
Más autonomía para los ayuntamientos
Los municipios podrán aplicar bonificaciones de hasta el 100 % si tienen poca oferta turística o recargos de hasta el 50 % si cuentan con gran capacidad alojativa. También tendrán la responsabilidad de gestionar y recaudar el impuesto. El texto incorpora mejoras tras escuchar al sector y a los ayuntamientos, como tarifas reducidas para agroturismos, exenciones para reservas anteriores a febrero de 2026 y nuevos supuestos de fuerza mayor, como no poder residir en casa por obras o siniestros.
Entrada en vigor
El impuesto entrará en vigor previsiblemente en junio tras su aprobación definitiva, aunque empezará a aplicarse en todos los municipios desde el 1 de enero de 2027, marcando un antes y un después en la fiscalidad del turismo en Bizkaia.