El Ayuntamiento celebra el éxito del Bilbao Basque Fest, que confirma el atractivo de su propuesta cultural en Semana Santa

Tanto los conciertos como la programación cultural y deportiva han congregado a una gran cantidad de público
Uno de los conciertos celebrados durante el Bilbao Basque Fest. / Ayuntamiento de Bilbao

El Ayuntamiento de Bilbao pone en valor el éxito de la última edición del Bilbao Basque Fest, con una programación que ha vuelto a activar la ciudad durante Semana Santa entre el 1 y el 4 de abril.

Una de las novedades de esta edición ha sido la que se ha denominado como Plaza de la Cultura Vasca. Ubicada en el Muelle del Arenal, ha combinado diferentes propuestas como talleres participativos, showcookings y exhibiciones de Herri Kirolak en directo, acercando al público la gastronomía, el deporte y la música tradicional vasca desde una perspectiva accesible y experiencial.

Este nuevo punto de encuentro ha registrado una afluencia estimada de más de 41.000 personas a lo largo de las tres jornadas centrales del festival, generando un claro efecto tractor, un flujo constante de público y favoreciendo la participación en el conjunto de actividades. Pese a las condiciones meteorológicas de las dos primeras jornadas, el festival ha desarrollado la casi totalidad de la programación.

La programación musical consigue una formidable respuesta

Alrededor de 18.000 personas asistieron a los distintos conciertos celebrados en los distintos escenarios programados.

En Azkuna Zentroa, el festival arrancó con la actuación de Anje Duhalde y Niko Etxart, dos referentes pioneros del rock en euskera, cuya presencia aportó una dimensión histórica al inicio del programa musical. En este mismo espacio, Olaia Inziarte ofreció un directo íntimo y cuidado, en el que combinó voz, guitarra acústica y teclados, desplegando una propuesta que transita entre la tradición y la electrónica con una marcada sensibilidad contemporánea. Por su parte, Maren presentó ‘Qué lástima’, su segundo álbum, un trabajo de madurez en el que reafirma su identidad artística, junto a nuevas composiciones en euskera como ‘Zure zain’ y ‘Sekretuek’, de carácter más personal y autobiográfico.

El Arenal con “La Plaza de la Cultura Vasca” ha acogido algunos de los momentos más multitudinarios del festival. Neomak destacó por una potente puesta en escena que, pese a las condiciones meteorológicas adversas, logró conectar con el público y mantener su energía, invitando a cantar y participar en un ambiente de complicidad colectiva. Por su parte, Korrontzi, liderado por Agus Barandiaran, convirtió la explanada del Arenal en una gran plaza festiva, una romería contemporánea que rindió homenaje a la cultura vasca a través de la música, la dantza y las demostraciones de Herri Kirolak. Respaldado por una treintena de bailarinas, el grupo arrancó además en Bilbao su gira internacional ‘Mundua dantzan’, que se extenderá hasta 2027. Cerrando este escenario, Anne Etchegoyen ofreció un concierto de gran calidad interpretativa junto a artistas el proyecto ‘KCantà’ centrado en lenguas no hegemónicas o minoritarias.

En Bilborock, la programación ha reforzado su papel como escaparate de las nuevas escenas, con propuestas como Gar, que explora la fusión de estilos desde una óptica actual; Mugan, con un sonido que transita entre el folk y el pop-rock; y Bisai, que aporta una mirada contemporánea al rock alternativo a través de nuevos lenguajes sonoros y visuales.

El programa se ha completado con la intensidad del Bilbao basque FEST Rock City en Kafe Antzokia, donde han convivido estilos que van del punk al soul, con bandas como Chulería, ¡Joder!, Txarly Usher, John Dealer & The Coconuts, Mirotz, The Rockabilly Pack, Crazy Jumpers o The Cherry Boppers & Patricia Reckless, ampliando el alcance del festival hacia públicos diversos.

Pañuelo conmemorativo del Bilbao Basque Fest (Foto: Ayuntamiento de Bilbao).
Pañuelo conmemorativo del Bilbao Basque Fest (Foto: Ayuntamiento de Bilbao).

Herri Kirolak, romerías y cultura participativa

Las exhibiciones de Herri Kirolak han vuelto a convertirse en uno de los grandes reclamos del festival, congregando a 17.300 personas en el entorno del Arenal y generando algunas de las imágenes más compartidas de esta edición. Las pruebas, que combinan fuerza, técnica y tradición, han captado la atención del público que ha podido seguir en directo las diferentes modalidades: levantamiento de piedra, corte de troncos con hacha, levantamiento de yunque… Los deportes tradicionales son uno de los elementos más reconocibles del festival tanto por su espectacularidad como por su capacidad de transmitir valores como el esfuerzo, la técnica y la conexión con el entorno. Su presencia ha reforzado la identidad del festival y su proyección como escaparate cultural.

Las romerías han ocupado un lugar destacado en la programación en espacios tan emblemáticos como la Plaza Nueva y la explanada del Museo Guggenheim Bilbao.

Estas citas han brindado estampas de gran valor simbólico en las que la música y la danza tradicional han convertido el espacio público en un lugar de encuentro intergeneracional. Una oportunidad única para disfrutar de la majestuosidad de los tradicionales gigantes de la comparsa Ondalan y las danzas tradicionales de Bizkaiko Dantzarien Biltzarra con expresiones artísticas que son símbolos de identidad, como la danza de la Kaixarranka.

El buen ambiente, la fiesta y la participación activa del público también ha sido la tónica de las romerías en la Plaza Nueva guiadas por Aiko Taldea o Patxi eta Konpania, reforzando el carácter abierto e inclusivo de Bilbao basque FEST.


Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


Cover Art
0:00 0:00