La tercera etapa de la Itzulia sitúa hoy a Basauri en el centro del ciclismo internacional con una jornada de perfil engañoso y máxima exigencia. Con 152,8 kilómetros y cerca de 2.900 metros de desnivel acumulado, el recorrido circular promete ritmo alto desde el inicio y escaso margen para la relajación, en un terreno propicio para ataques lejanos si la general se mantiene ajustada.
Los equipos y ciclistas comenzarán a concentrarse a partir de las 12:00 horas en la plaza San Fausto, mientras que la salida neutralizada tendrá lugar a las 13:28 desde el Social Antzokia. El inicio real de la etapa será a las 13:40 en la N-625, rumbo a Arrigorriaga y Ugao, antes de afrontar un trazado que pasará por Laudio, Sodupe, Balmaseda, Artziniega, Altube, Zubialde y Elexalde-Zaratamo, para regresar finalmente a Basauri. Estos son los horarios previstos de paso:

Un recorrido exigente y sin respiro
Con tres puertos de montaña y dos sprints intermedios, la etapa no es claramente decisiva, pero sí lo suficientemente peligrosa como para marcar diferencias. El continuo sube y baja y la ausencia de largos tramos llanos invitan a una carrera nerviosa, donde los corredores mal colocados o con equipos más débiles pueden verse penalizados.
El final no dará concesiones. En los últimos kilómetros, el pelotón regresará por la carretera de Etxerre para encarar la recta definitiva: ascenso por la calle Lehendakari Agirre, giro hacia Nagusia en dirección al Ayuntamiento y el esfuerzo final en Basozelai, donde estará situada la línea de meta, prevista en torno a las 17:20.

Basozelai, epicentro del ambiente
El barrio de Basozelai será el gran corazón social de la jornada. Allí no solo se decidirá la etapa, sino que también se concentrará el ambiente festivo con actividades abiertas a la ciudadanía organizadas por los propios vecinos.
Durante la tarde habrá propuestas participativas, sorteos ,incluido el del maillot amarillo, y como acto central la creación de un gran mosaico humano con el logotipo del municipio. La imagen, captada desde el helicóptero de la carrera, aspira a convertirse en uno de los momentos más icónicos del día y refleja el compromiso de Basauri con la Itzulia y su capacidad de movilización.
